Editorial
“[...] el Estado peruano reafirma una de sus funciones esenciales: el ejercicio de su rol social, expresado en acciones concretas que reconocen que todos los ciudadanos, sin importar su ubicación, tienen derecho a servicios de calidad.”
Como parte de esa apuesta por una mayor inclusión, se crearon las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), inicialmente por vía fluvial y aérea, y desde el 2024 también por vía terrestre, ampliando su alcance y fortaleciendo una respuesta frente a la exclusión.
En este contexto, el inicio de las campañas de las PIAS Terrestres, este mes de mayo, marca un nuevo paso en la consolidación de la estrategia. Durante el 2026, diez campañas recorrerán centros poblados y zonas de difícil acceso en nueve regiones del país con el objetivo de llevar atención directa del Estado y mejorar la calidad de vida de más de 6,000 ciudadanos. Bajo la gestión del Programa Nacional PAIS y, en coordinación con el Ejército, se brindarán más de 50 servicios de manera gratuita, con una meta de más de 24,000 atenciones.
En cada intervención se ofrecerán prestaciones clave: atención en salud, trámites de identidad, servicios financieros, asesoría legal, capacitaciones productivas, acciones cívicas y orientación para la prevención de la violencia familiar. Estas acciones no solo facilitan el acceso a servicios básicos, sino también reducen los costos y el tiempo que las familias deben invertir para ejercer sus derechos, contribuyendo a cerrar brechas históricas de desigualdad.
El despliegue territorial expresa el compromiso de llegar donde más se necesita. En mayo, las brigadas atenderán en Siccha y Santa Apolonia, en La Libertad; luego en Lancha y Pichupampa, en la sierra de Lima; y posteriormente en los centros poblados de La Libertad y Quellahuco Pomaoca, en Puno. En los meses siguientes, las campañas continuarán en otras localidades del interior del país, ampliando su cobertura a regiones donde antes no se había llegado.
Este proceso de expansión se traduce en una presencia cada vez más amplia del Estado en el territorio. De tres regiones en el 2024, se pasó a seis en el 2025 y este año, por primera vez, llegará a zonas rurales de Lima, Cajamarca, Tacna y Cusco. Este avance evidencia una política pública que se fortalece y responde a una demanda real de la población.
Con el inicio de estas campañas, el Estado peruano reafirma una de sus funciones esenciales: el ejercicio de su rol social, expresado en acciones concretas que reconocen que todos los ciudadanos, sin importar su ubicación, tienen derecho a servicios de calidad y a oportunidades de desarrollo. Fortalecer estas iniciativas es acortar brechas de desigualdad y avanzar, con hechos, hacia un país más justo e integrado.