• JUEVES 7
  • de mayo de 2026

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A un año del Habemus Papam: el día que León XIV puso a Chiclayo ante los ojos del mundo

El 8 de mayo se cumple un año de la elección de Robert Prevost como máxima autoridad de la iglesia católica mundial

En sus primeras palabras ante la feligresía de todos los países reunida en la Plaza San Pedro del Vaticano, el flamante 267.° sumo pontífice de la historia hizo un breve paréntesis en sus expresiones en latín para dedicar un afectuoso saludo, esta vez en castellano, a su querida ex diócesis de Chiclayo.

“Si me permiten también un saludo, en modo particular, a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú. Donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto para seguir siendo iglesia fiel de Jesucristo”, fueron las palabras dedicadas con emoción, las cuales generaron un estallido de felicidad incalculable en el pueblo chiclayano y también en todo el Perú que observaba y escuchaba con algarabía, a miles de kilómetros de distancia, ese entrañable mensaje de afecto y reconocimiento a la devoción cristiano católica de todo un pueblo en ese ahora famoso destino de Sudamérica.


Las campanas de la catedral Santa María de la Capital de la Amistad resonaron sin cesar por varios minutos tras las expresiones de quien fue su obispo desde el 26 de noviembre de 2015 hasta el 30 de enero de 2023. Aunque el papa Francisco lo había nombrado un año antes, el 3 de noviembre de 2014, como administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo, previo a elevarlo a la dignidad de obispo y asignarle la diócesis titular.

Al finalizar su gestión en Chiclayo y en el Perú tras casi cuatro décadas de misión pastoral, el obispo Prevost asumió el Dicasterio para los Obispos en el Vaticano, cargo previo a su elección como obispo de Roma, sucesor de San Pedro y líder actual de la iglesia católica universal.

En estos doce meses de ejercicio como sumo pontífice, León XIV ha recibido en audiencia a muchos fieles chiclayanos, lambayecanos, piuranos y peruanos en general, entre autoridades religiosas y políticas, estudiantes, artísticas, deportivas y de otros ámbitos quienes le han transmitido el creciente afecto de la población peruana que espera con ansias su visita este 2026 en una fecha por definir.

Mientras tanto, nuestro país se prepara para la visita pastoral del sucesor de San Pedro en Chiclayo y otras localidades de la región Lambayeque, así como otras ciudades del Perú que esperan acoger su visita.



Ruta de León

Con el propósito de fortalecer el turismo religioso en Perú, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) impulsa el circuito turístico “Ruta de León“, que promueve los atractivos culturales y religiosos de los lugares donde desarrolló su labor pastoral el actual papa León XIV.

Claves de la identidad chiclayana que cautivaron a León XIV

Hay aspectos que definen la identidad de la población chiclayana y lambayecana que han dejado huella en la existencia del papa León XIV y que mantienen viva la entrañable conexión entre ambos

Hospitalidad a flor de piel

El tradicional título de “Capital de la amistad” es lo primero que resalta cuando se establece contacto con los habitantes de Chiclayo y del departamento de Lambayeque en general. Esta denominación no es ninguna exageración. 

Desde el primer saludo del día, pasando por las maneras de solicitar algo o atender a los visitantes, se siente la calidez y hospitalidad de los chiclayanas y lambayecanos. Atentos y sonrientes, siempre se expresan con cariño y disponibilidad que contagian y que llegan a ser la mejor carta de presentación de esta generosa población del norte peruano.

Así lo sintió el entonces obispo Robert Prevost desde que llegó por primera vez a Chiclayo para asumir la dirección de la Diócesis. En todo el tiempo que ejerció su misión pastoral, el hoy papa León XIV recibió en cada lugar visitado el entrañable afecto y alegría de la población de todas las edades.  

Inquebrantable fe religiosa

Chiclayo y Lambayeque son sinónimo de fe y fervor cristiano inquebrantable que se evidencia en sus festividades religiosas. Tres de las más emblemáticas son la que rinden culto a la Santísima Cruz de Motupe, al Jesús Nazareno Cautivo y la que se profesa al Divino Niño del Milagro de Ciudad Eten.


En ambas celebraciones se aprecia una multitudinaria concurrencia de fieles devotos de todas las edades y condición socioeconómica a los santuarios erigidos para albergar esas imágenes, así como en las procesiones, misas y peregrinaciones procedentes de todas partes del Perú e incluso de otros cercanos y lejanos países. La visita de creyentes es constante a lo largo del año.

Esta marcada impronta espiritual, que es parte del ADN chiclayano y lambayecano, marcó la vida del papa León XIV quien, en su primer mensaje tras ser elegido máximo líder de la iglesia católica, destacó sobremanera al saludar a los fieles que tuvo la fortuna de conocer durante su desempeño en la Diócesis.

Gastronomía reconocida mundialmente

Una de las indelebles conexiones de Chiclayo con el papa León XIV y con todo turista que visite este destino peruano es, sin duda, la exquisita gastronomía que cautiva para siempre a quien la prueba y descubre sabores y aromas sin parangón en el mundo.

La gastronomía de Chiclayo es una de las más variadas, originales y sabrosas del Perú, siendo reconocida mundialmente. Heredera de la ancestral civilización Mochica y enriquecida con el aporte europeo desde la conquista española, la culinaria chiclayana cuenta con una gran cantidad de potajes basados en productos locales emblemáticos como el zapallo loche. 

El zapallo loche es un fruto originario que se cultiva en los valles de Mórrope, Túcume, Íllimo, Ferreñafe, Pítipo, Pimentel y Monsefú. La existencia de este vegetal hace 3,000 años atrás se testimonia en semillas y ceramios inspirados en este fruto que fueron descubiertos junto con personajes emblemáticos como el Señor de Sipán.


Entre los platos más emblemáticos destacan arroz con pato,  reconocido por el portal Taste Atlas como uno de los mejores del platos del mundo preparados con esa ave; el cabrito a la chiclayana, uno de los potajes favoritos del papa León XIV.

También resaltan el espesado, guiso elaborado con choclo molido y acompañado con carne de res y arroz amarillo; la tortilla de raya, el pellejo de cerdo frito con zarza de cebolla, el ceviche de caballa salada, el chinguirito, elaborado con carne de raya secada al sol, el chirimpico, guiso preparado a base de menudencias de cabrito; el chicharrón de pescado, la parihuela chiclayana, un caldo concentrado de pescados y mariscos.

Entre los postres destacan el icónico King Kong, un turrón relleno de manjar blanco y mermelada de piña, membrillo, tamarindo u otras frutas; la naranja rellena, a base de naranja agria rellena de manjar blanco o miel; la torta de natilla, un dulce cremoso que se prepara con leche, huevos y azúcar, cocido a fuego lento, entre otros. Y las bebidas típicas están representadas por la chicha de jora, obtenida de la fermentación de la mezcla de maíz de jora, chancaca, azúcar rubia y agua.

¿Cómo llegar a Chiclayo desde Lima?

Por tratarse de una ciudad de primer orden, Chiclayo está perfectamente comunicada con Lima y con otras ciudades del Perú, por vía aérea y terrestre.

Se puede llegar desde Lima por vía aérea en un vuelo que dura una hora y 15 minutos desde el aeropuerto internacional Jorge Chávez hasta el aeropuerto internacional Capitán FAP José A. Quiñones Gonzales. 

Por vía terrestre hay que recorrer una distancia de 771 kilómetros a través de la carretera Panamericana Norte, lo que demanda un viaje de entre 12 y 14 horas, dependiendo si se viaja en auto o bus y si se hacen paradas en ciudades intermedias.

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