Editorial
“Respaldar a quienes sirven al Perú constituye también una decisión estratégica para el futuro del país y para la construcción de Fuerzas Armadas más sólidas y comprometidas [...]”.
Son ellos quienes, históricamente, estuvieron presentes en los momentos más difíciles del país: en la defensa de la soberanía nacional, en los años de violencia terrorista, durante la emergencia sanitaria por la pandemia y hoy en las labores de apoyo frente a la inseguridad y los desastres naturales. Sin embargo, pese al nivel de responsabilidad y sacrificio que demanda esa labor, durante años no recibieron una compensación acorde con el esfuerzo que implica servir al país.
Por ello, la reciente promulgación de la Ley N.° 32590 constituye una decisión necesaria y largamente esperada. La norma autoriza, desde junio, el incremento del 50% en la asignación económica mensual que percibe el personal que presta el servicio militar acuartelado en las instituciones de las Fuerzas Armadas, beneficiando aproximadamente a 45 mil jóvenes.
En términos concretos, un soldado que actualmente recibe 256 soles pasará a percibir 384 soles en el grado inicial, mientras que las asignaciones variarán progresivamente según el grado alcanzado y las modalidades de reenganche. Más allá de la cifra, el incremento representa una señal concreta de reconocimiento y respaldo.
La medida constituye también un incentivo para atraer a más jóvenes al servicio militar y fortalecer el vínculo de las nuevas generaciones con la defensa nacional. Quienes prestan servicio militar cuentan además con alimentación diaria, vestimenta, seguro de vida y otros beneficios. Además, los licenciados acceden a una reducción del 50% en los derechos de ingreso para postular a las escuelas de formación de las FF. AA. y la PNP, así como a una bonificación del 10% en la nota final para acceder a puestos de trabajo en el Estado.
Debe destacarse, además, que esta medida es resultado del consenso alcanzado entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. La aprobación de la ley y su posterior promulgación reflejan la importancia de construir acuerdos cuando se trata de atender demandas históricamente postergadas.
Sin embargo, este avance debe entenderse como parte de una tarea mayor. El fortalecimiento del servicio militar exige continuar impulsando programas de capacitación técnica, incentivos educativos y oportunidades de desarrollo para quienes asumen el compromiso con la patria desde temprana edad. Respaldar a quienes sirven al Perú constituye también una decisión estratégica para el futuro del país y para la construcción de Fuerzas Armadas más sólidas y comprometidas con la defensa de la nación y el bienestar de sus ciudadanos.