• MARTES 12
  • de mayo de 2026

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Suplemento legal Jurídica: San Marcos y su legado jurídico, político y cultural en América

475 años de poder e ideas


Editor
Henrry Labra Yabar

Asistente de la asignatura “Historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos”


Dentro de los distintos recintos que conforman la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, habita una memoria colectiva que trasciende generaciones. San Marcos no solo está formada por aulas o edificios históricos. También está formada por las experiencias, recuerdos y esfuerzos de miles de estudiantes que pasaron por sus facultades a lo largo de los años. Entre sus muros invisibles se percibe un sentimiento profundo de pertenencia, una convicción silenciosa de formar parte de una institución que ha marcado la historia intelectual y cultural de Perú y de América. 

El sentimiento sanmarquino se ha construido con el paso del tiempo gracias al esfuerzo de estudiantes, docentes y trabajadores que hicieron de la universidad un espacio importante para el desarrollo académico y cultural de nuestro país. Cada generación ha dejado una huella distinta, pero todas han compartido una misma aspiración: contribuir al desarrollo del país desde las aulas de la universidad más antigua de América.

No resulta extraño, entonces, que San Marcos goce de reconocimiento tanto en el ámbito nacional como internacional. Desde tiempos virreinales, la universidad se convirtió en un núcleo fundamental para la formación intelectual del virreinato y posteriormente de la República. Muchas de las ideas políticas, sociales y culturales que marcaron la historia peruana tuvieron como escenario las aulas sanmarquinas. 
Celebrar el 475 aniversario de San Marcos no significa únicamente recordar una fecha histórica; implica también reflexionar sobre el papel que la universidad ha desempeñado en la construcción de Perú y sobre el rol que tiene que cumplir en la sociedad en sus miras a alcanzar su quinto centenario. 

Los orígenes de San Marcos 

Una universidad para el Nuevo Mundo La historia de San Marcos se remonta al 12 de mayo de 1551, cuando fue fundada mediante Real Cédula emitida por el emperador Carlos V y la reina Juana. La iniciativa había sido impulsada años antes por fray Tomás de San Martín y por la Orden de Santo Domingo durante el Capítulo Provincial celebrado en Cusco en 1548. En sus primeros años, la universidad fue conocida como el Estudio General de Lima. Su propósito principal era atender las necesidades intelectuales y religiosas propias del contexto colonial. Entre los primeros cursos impartidos figuraban Gramática, Retórica, Artes, Teología y Lengua Quechua, disciplinas fundamentales para la formación de religiosos y administradores de la época. 

Sin embargo, los inicios de la universidad no estuvieron exentos de dificultades. San Marcos no contaba con una renta estable otorgada por la Corona, por lo que su funcionamiento dependió inicialmente del apoyo económico de los dominicos. Se sabe que durante sus primeros años recibió aproximadamente 350 pesos anuales aportados por la orden religiosa, cantidad insuficiente para sostener una institución de gran magnitud. 

Pese a las limitaciones económicas, la universidad logró consolidarse progresivamente. Su crecimiento fue acompañado por reformas académicas y administrativas que le permitieron adaptarse a los cambios históricos que atravesaba el virreinato. Resulta necesario recordar la labor del virrey Toledo, quien impulsó una de las primeras reformas dentro de este claustro universitario, reorganizando aspectos fundamentales de su funcionamiento. Poco a poco, San Marcos se convirtió en el principal centro de educación superior del territorio peruano. 

La permanencia de la universidad a través de los siglos constituye uno de sus mayores orgullos. Carlos Daniel Valcárcel señaló, con ocasión del aniversario número 427 de la universidad, que de las universidades originadas en el siglo XVI en América, San Marcos es la única que ha funcionado de manera ininterrumpida desde entonces hasta la actualidad. Tal afirmación evidencia no solo la antigüedad de la institución, sino también su capacidad de adaptación y resistencia frente a las distintas etapas históricas que atravesó Perú. 

San Marcos y las mentes que transformaron América 

Hablar de San Marcos implica también hablar de las grandes figuras intelectuales que pasaron por sus aulas. A lo largo de su historia, la universidad formó personajes que influyeron decisivamente en el pensamiento político, jurídico, científico y humanístico de América Latina. 

Entre ellos destaca fray Melchor de Talamantes, quien cursó estudios de Artes y Teología en San Marcos, obteniendo posteriormente el grado de doctor. Su pensamiento político resultó fundamental para los movimientos emancipadores de México, razón por la cual sufrió persecución y encarcelamiento por parte de las autoridades virreinales y de la Inquisición. 

Pero Talamantes no fue el único. Por las aulas sanmarquinas también transitaron figuras como Hipólito Unanue, importante impulsor de la medicina peruana, fundador del Colegio de Medicina de San Fernando; José Faustino Sánchez Carrión, ideólogo de la Independencia; César Vallejo, una de las voces literarias más importantes del siglo XX; Mario Vargas Llosa, premio nobel de Literatura. Cada uno de ellos representa una faceta distinta del aporte sanmarquino al desarrollo del pensamiento latinoamericano. 

La universidad también ha sido escenario de importantes debates políticos y sociales. Durante diferentes periodos de la historia republicana, San Marcos se convirtió en espacio de discusión sobre democracia, derechos sociales, reformas universitarias y pensamiento latinoamericano. Muestra de ello fue la Reforma Universitaria de 1919, donde se tuvo la presencia de Raúl Porras Barrenechea, Jorge Basadre Grohmann y Luis Alberto Sánchez  influenciada por los movimientos estudiantiles surgidos desde el Congreso Internacional de Estudiantes, realizado en Montevideo en 1908. Dentro de ese proceso destacaron figuras como Víctor Andrés Belaúnde y Manuel Vicente Villarán, quienes impulsaron nuevas ideas sobre la universidad y su función social. 
Por ello, San Marcos no solo representa una institución educativa, sino también una tradición intelectual comprometida con la realidad peruana. Su historia demuestra que el conocimiento no permanece aislado de la sociedad, sino que dialoga constantemente con ella. 

El presente sanmarquino: tradición y modernidad 

Las actividades que se realizan en el marco del 475 aniversario de San Marcos constituyen una fuente de inspiración inagotable. Entre vítores y tambores, entre jolgorios y risas, entre actos solemnes y protocolares, alumnos, docentes, trabajadores administrativos y autoridades celebran estas fechas que representan un homenaje a todos aquellos que contribuyeron al desarrollo de la universidad desde distintos ámbitos. 

Cada actividad refleja una parte importante de la identidad sanmarquina. Ver la presentación de los elencos de danza, como el Sumaq Tusuy, que representa a la Facultad de Derecho y Ciencia Política, permite apreciar cómo las expresiones culturales continúan fortaleciendo el sentido de comunidad universitaria. Del mismo modo, los elencos musicales, a través de melodías de la Costa, Sierra y Selva, evocan la diversidad cultural de Perú y muestran que San Marcos sigue siendo un espacio donde convergen distintas tradiciones y realidades sociales. 

En la actualidad, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos continúa siendo un referente académico en Perú. Sus facultades albergan a miles de estudiantes provenientes de distintas regiones del país, quienes encuentran en la universidad una oportunidad de crecimiento profesional y personal. Sus residencias universitarias constituyen una evidencia de que San Marcos es, verdaderamente, una universidad abierta a todas las sangres y a todas las realidades del Perú. 

Aunque existan dificultades relacionadas con el presupuesto, la calidad educativa y los cambios tecnológicos, la universidad continúa desarrollando investigación científica, proyectos académicos y actividades culturales que fortalecen su prestigio institucional.  

Mirando hacia el futuro 

A pocos años de cumplir su quinto centenario, la universidad debe continuar fortaleciendo la investigación, promoviendo la excelencia académica y respondiendo a las necesidades contemporáneas de la sociedad peruana. 

Hoy, uno de los principales retos de la universidad es formar profesionales preparados académicamente y comprometidos con la realidad social del país. En medio de una constante crisis institucional y política, las universidades tienen la responsabilidad de contribuir a la formación de ciudadanos críticos, comprometidos con la democracia y el desarrollo del país. En ese sentido, San Marcos, a través de sus egresados, catedráticos y las nuevas generaciones, tiene el deber de participar en la construcción del pensamiento y el liderazgo político, y, por qué no, en la formación de partidos políticos como antaño. 

San Marcos no es únicamente su antigüedad, sino también su capacidad para renovarse continuamente. Su historia demuestra que ha sobrevivido porque ha sabido dialogar con el pasado, comprender el presente y proyectarse hacia el futuro. 
Celebrar 475 años de vida institucional significa que San Marcos continúa y continuará siendo un símbolo de identidad nacional y una fuente permanente de conocimiento para Perú y América Latina.