• VIERNES 15
  • de mayo de 2026

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Mandatario chino está dispuesto a dialogar con irán

Xi Jinping ofrece nueva era de relaciones con EE. UU.

Reclama que ambas potencias deben asumir un papel protagónico en la estabilidad global.

“China y Estados Unidos deben trascender la trampa de Tucídides”, aseguró Xi en los comentarios, abiertos a la prensa, que precedieron a la reunión que las delegaciones de ambos potencias mantuvieron en privado en el Palacio del Pueblo de la capital china.

Xi añadió tras esta disquisición que es necesario “un nuevo paradigma en las relaciones entre las grandes potencias”.

Guerras del Peloponeso

La trampa de Tucídides es una teoría concebida, a partir de las crónicas de las guerras del Peloponeso, hace unos 15 años por el politólogo estadounidense Graham Allison, que describe una aparente tendencia a la guerra cuando un estado hegemónico ve amenazado su liderazgo por otro.

Desde entonces el uso del concepto se ha popularizado a la hora de analizar las relaciones entre Washington y Beijing, que serían análogas a la hegemónica Esparta y a la pujante Atenas.

El que Xi empleara una noción tan extendida entre politólogos y expertos estadounidenses ha llamado la atención, ya que, más allá de ser un llamado a rebajar las tiranteces, indica que Beijing quiere demostrar que maneja el mismo guion que Washington y que busca ser una potencia responsable.

La mayoría de voces que se hacen eco del comentario de Xi,que en otros foros ha mencionado la trampa de Tucídides en más de un ocasión, consideran ante todo que el tono del presidente chino es eminentemente conciliador.

Estabilidad global

“Xi preguntó si los dos países podrían afrontar juntos desafíos significativos en aras de la estabilidad global y esforzarse por lograr ‘un futuro más brillante’ para la humanidad”, afirma en ese sentido una columna de opinión de la cadena CNBC.

Aunque el tono de Trump en Beijing fue igualmente cálido, desde el retorno del republicano a la Casa Blanca en enero del 2025 algunos analistas han subrayado que es su segundo gobierno, por si solo, el que ha mostrado más predisposición a accionar la trampa de Tucícides al atacar los cimientos que sostienen su dominio en el globo.

Destrucción

El Gobierno de Trump “ha emprendido por cuenta propia una destrucción radical del orden global que Estados Unidos forjó: amenazando con invasiones, imponiendo aranceles punitivos de manera indiscriminada y abandonando casi por completo alianzas de larga data”, escribió la columnista Lydia Polgren en The New York Times en noviembre pasado.

“China, por el contrario, ha respondido mayormente con una férrea insistencia en el statu quo. En un giro sorprendente, es Estados Unidos –y no China– el que parece decidido a activar la trampa de Tucídides. En la cúspide del mundo, Estados Unidos está derrocando a Estados Unidos”, concluía la periodista.

Ayuda en la guerra

El presidente Trump aseguró que su homólogo chino, Xi Jinping, le ofreció “ayuda” con la guerra de Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz.

“Al presidente Xi le gustaría que se llegara a un acuerdo. Me dijo: ‘Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo’”, explicó Trump.

Añadió que al presidente chino “le gustaría que se abriera el estrecho de Ormuz”.

Xi también se habría comprometido ante Trump a no suministrar equipamiento militar a Irán.

“Dijo que no va a entregar equipo militar, lo cual es una declaración importante. Pero, al mismo tiempo, dijo que compran gran parte de su petróleo allí y que les gustaría seguir haciéndolo”, explicó.