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  • de mayo de 2026

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Archivo General de la Nación: 165 años custodiando la memoria del Perú

Los hechos registrados en papel que marcaron el inicio de nuestra actual sociedad, como los acuerdos del conquistador Francisco Pizarro, aún se conservan y están al alcance de todos los ciudadanos.


Editor
Miguel De la Vega Polanco

Periodista

mdelavega@editoraperu.com.pe


En esta perspectiva, el Archivo General de la Nación (AGN) cumplió el pasado 15 de mayo 165 años de creación, que inicialmente fuera concebido como Archivo Nacional en el mencionado día y mes de 1861, por el mariscal Ramón Castilla, durante su segundo periodo gubernamental, y que funcionaba inicialmente en la sede de la antigua Biblioteca Nacional, en el Centro Histórico de Lima.

A partir de entonces, entre sus especiales anaqueles atesora invalorables manuscritos que datan desde 1533, donde a través de sus especialistas en archivo y paleógrafos podemos comprender cómo pensaban y actuaban los españoles que llegaron a Perú y América Latina, las decisiones que tomaban; así como las antiguas autoridades, comerciantes, religiosos y los notables de entonces, en vetustos pero bien conservados libros escritos con tinta ferrogálica –una mezcla de vegetales y sales minerales–, a través de los cuales podemos recrear los hechos políticos, judiciales y económicos de entonces; un viaje al pasado.

La firma del conquistador Francisco Pizarro o de fray Martín de Porras (San Martín de Porres) pueden ser visualizados en los manuscritos de sus respectivas épocas.

El Archivo General de la Nación es una institución de la cual los peruanos podemos sentirnos orgullosos, entre sus paredes alberga el libro más antiguo de Perú y América Latina, el “Protocolo ambulante de los conquistadores”, o conocido como “Libro becerro”, que registra, en 551 folios y alrededor de 1,000 páginas útiles, los actos, acuerdos, actividades que realizaron los conquistadores de 1533 a 1538, al recorrer los territorios del nuevo continente para la sociedad occidental europea.

Servicios

El Archivo General de la Nación cuenta con un equipo de alrededor de 130 personas que laboran en esta noble organización.

El AGN es una institución vital, porque es el ente rector del sistema de archivos en Perú, sus normas y directrices se aplican de manera transversal a todas las instituciones del Ejecutivo, gobierno regional y gobierno local.

“Todos los archivos nacionales deben seguir las normas y lineamientos que dicta el Archivo General de la Nación y nosotros somos los que custodiamos, resguardamos, arreglamos, curamos, reestructuramos la documentación que llega a nuestras manos; somos los guardianes, los protectores de esa memoria viva de nuestro país”, explica la institución.

Asimismo, se indica que el AGN cuenta con la Escuela Nacional de Archivística, encargada de capacitar a las personas en esta valiosa especialidad; así como de ofrecer una carrera de cuatro años para laborar en el sector privado y público.

Ellos tienen todas las condiciones y capacidades para que puedan laborar en cualquier archivo. Dentro de los órganos de línea que tiene el AGN está la Dirección de Archivo Histórico, la cual resguarda, salvaguarda, protege, custodia y restaura toda la documentación con ese carácter histórico, que se encuentra en el jirón Camaná, en la antigua sede del edificio de Correos del Perú. También tienen la Dirección Notarial, donde guardan el acervo documentario de las notarías que cesan sus labores.

Asimismo, la ciudadanía que requiera ver los archivos lo puede hacer a través de la plataforma de la AGN, en la cual hay diversos documentos que ya se encuentran digitalizados, y solicitar apreciarlos físicamente a través de la mesa de partes virtual, a fin de ser atendidos en los plazos establecidos por norma.

En la sede del Archivo Histórico los ciudadanos se pueden acercar y efectuar pedidos para revisar algún tipo de información de documentación histórica que está en custodia. Cabe precisar que el servicio es gratuito.

En el caso de algunos documentos que por su fragilidad no pueden ser accesibles físicamente, ya están digitalizados para su consulta por parte de la ciudadanía.

Recuperación

La AGN destaca la reciente recuperación de un libro de actas del cabildo de Huamanga, que registra hechos desde marzo de 1808 hasta agosto de 1810, el cual estaba siendo comercializado en el mercado negro internacional y gracias a la colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores, y el de Cultura también, ha sido repatriado desde Argentina.

Dicho libro de actas está siendo trabajado para que las unidades técnicas puedan emitir sus informes y con posterioridad, en breve término, ser declarado patrimonio documental de la humanidad. Luego, el valioso documento será derivado al Gobierno Regional de Ayacucho para su conservación.

La AGN hace un llamado a las autoridades del país, a los gobiernos de los distintos estamentos, para que valoren la documentación que poseen.

Verificación de la veracidad

Por otro lado, los libros y manuscritos antiguos que el AGN llega a tener en sus manos por diferentes motivos, son sometidos a un riguroso examen de veracidad, donde se analiza el tipo de letra, calidad del papel, las firmas, la carátula y características especiales para determinar a qué época pertenecía y si realmente es un documento con contenido verdadero.

Bernardo Jesús Reyes Cueva, especialista en Archivo de la AGN, destaca los tipos de letras en los documentos custodiados. “La cortesana que es muy solemne, la procesal que es bastante común entre los siglos XVI y XVII como en los protocolos notariales y la que va a predominar desde el XVIII hasta la época republicana es la letra humanística”, explica.

Indica, asimismo, que “todos los documentos apócrifos responden a situaciones desesperadas, por ejemplo las comunidades indígenas recurrían a estos falsificadores para tratar de inscribir como sea títulos de propiedad”.

Alberto Meneses Hermoza, jefe de la Unidad de Registro y Defensa del Patrimonio Documental, señala que han encontrado documentos fraguados o apócrifos, donde han intentado hacer la letra parecida para tratar de engañar con información falsa y se ha encontrado mezcla de abreviaturas y letras de todos los siglos que es fácilmente identificable.