• LUNES 25
  • de mayo de 2026

Editorial

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Rumbo económico y transición

Más allá de las diferencias propias de la contienda electoral, el principal desafío a futuro será fortalecer la confianza y consolidar un crecimiento más inclusivo y sostenible.

Ello resulta necesario, pues las decisiones que se adopten en materia económica serán determinantes tanto para el término de la presente gestión como para las condiciones fiscales y financieras en las que asumirá el próximo gobierno.

El titular de Economía ha señalado que uno de los principales objetivos es dejar una economía ordenada, con mayor espacio fiscal y prioridades de gasto claramente definidas, con el propósito de evitar que se trasladen presiones innecesarias sobre las finanzas públicas a la siguiente administración.

Con esa premisa, en los meses que quedan se priorizará la culminación de obras con alto nivel de avance, de modo que puedan ser concluidas y entregadas a la población, antes que iniciar nuevas inversiones sin financiamiento suficiente. Precisamente, el crédito suplementario que el Ejecutivo solicitará al Congreso busca ordenar y asegurar la continuidad de las inversiones en curso, estableciendo criterios de priorización que permitan culminar los proyectos en marcha y reforzar la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

El ministro de Economía también ha subrayado que la presente gestión entregará al próximo gobierno una economía en expansión y con fundamentos sólidos. En marzo, el producto bruto interno registró un crecimiento de 3.21%, por encima de las expectativas del mercado, consolidando 24 meses consecutivos de expansión y un avance de 3.5% en el primer trimestre del año, lo que refleja la continuidad del dinamismo económico.

Estas cifras se complementan con otros indicadores que dan cuenta de la solidez macroeconómica del país: una inflación controlada, una trayectoria descendente del déficit fiscal hacia niveles cercanos a 1.8%, según proyecciones oficiales, y reservas internacionales que han superado recientemente los 100,000 millones de dólares, un hito histórico que refuerza la capacidad de respuesta de la economía peruana.

En conjunto, estos indicadores muestran que el país llega al cambio de gobierno con una economía en crecimiento y con capacidad para afrontar un contexto internacional todavía complejo. Ello permitirá que la próxima administración reciba condiciones fiscales y financieras más ordenadas para el inicio de su gestión y el manejo de sus principales prioridades económicas.

El Perú ingresa así a una etapa decisiva en la que la responsabilidad política y económica será determinante para evitar retrocesos. Más allá de las diferencias propias de la contienda electoral, el principal desafío a futuro será fortalecer la confianza y consolidar un crecimiento más inclusivo y sostenible.