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Ciudad del VaticanoAFP
El texto de 130 páginas, llamado “Magnifica Humanitas” (“Magnífica humanidad”), aborda multitud de cuestiones, como el retraso de la Iglesia en condenar la esclavitud o el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el medioambiente.
Las encíclicas son documentos dirigidos a todos los fieles que fijan la posición de referencia de la Iglesia sobre cuestiones sociales, morales, políticas o teológicas.
No es neutral
Dada la importancia del documento, el papa lo presentó él mismo junto con expertos en IA, entre ellos el cofundador de la compañía Anthropic, Christopher Olah.
“No podemos considerar a la IA como moralmente neutra”, indica el papa, pidiendo “desarmar” esta tecnología para “impedirle el dominio sobre lo humano”.
El papa denuncia también que el control de las plataformas, las infraestructuras y los datos “no es prerrogativa de los Estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso”.
Citando a Platón o J.R.R. Tolkien por su lucha contra la deshumanización, el papa critica las “nuevas formas de esclavitud” para extraer los recursos necesarios para la IA y pide soluciones tecnológicas más sostenibles “para reducir el impacto sobre el medioambiente y cuidar nuestra Casa común”.
“En algunas regiones del mundo, adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas en la trituración de los materiales de los que se obtienen las tierras raras”, un grupo de metales esenciales para la tecnología moderna.
“Cuerpos marcados, mutilados, desgastados para que el flujo de cálculos no se interrumpa”, denuncia el papa.
El obispo de Roma también aprovecha la encíclica para pedir “perdón” por el retraso histórico de la Iglesia en condenar la esclavitud.
Deshumanización
Más allá de los desafíos tecnológicos, el papa advierte sobre el riesgo de “deshumanización”, alertando contra una visión del ser humano reducido a su rendimiento o a datos explotados por máquinas.
Desde su elección hace un año, el primer papa estadounidense de la historia ha multiplicado las advertencias sobre los peligros de la Inteligencia Artificial, especialmente su uso en el ámbito militar, y la necesidad de una “alfabetización digital”.
La guerra no es aceptable
“Ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, escribe León en la encíclica.
Los expertos creen que el impacto de “Magnifica Humanitas” podría ser comparable al de la encíclica “Laudato Si” de 2015, en la que el papa Francisco abordaba la cuestión ecológica y que desencadenó una ola de reacciones en el mundo.
El soberano pontífice reitera la necesidad de “superar la teoría de la ‘guerra justa’”, un concepto defendido, entre otros, por la administración de Donald Trump, y lamenta que la humanidad esté “cayendo en la cultura violenta del poder” que normaliza la guerra como “instrumento de política internacional”.