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Fue así que los eternos vigilantes escucharon su alma desesperada y le otorgaron el poder suficiente para convertirse en un puente con el plano espiritual. Sin miedo, el hombre se levantó y sintió como el mensaje divino recorrió todo su cuerpo. Este episodio lo llevó a buscar a un altomisayoq (sabio que mantiene una conexión con lo sagrado), quien oficializó sus habilidades con un ritual.
Con el paso del tiempo, su nombre se convirtió en un referente dentro de los rituales costumbristas, en especial como usuario del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), donde participa de la Intervención Saberes Productivos, con el objetivo de revalorar sus conocimientos en la sociedad.
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A puertas de cumplir 74 años, Ccanahuire aseguró que continuará contribuyendo con la identidad cultural de su región, a través de los despachos a la Pachamama (pagos a la Madre Tierra), la lectura de hojas de coca y el tratamiento de males inexplicables, como el susto, el mal viento, entre otros.
“Después de la muerte de mi esposa, cuando trajo al mundo a mi última hija, quedé vacío. Pedí a los apus que me dieran fortaleza y así fue. Un día, a través de un ritual dirigido por un altomisayoq, descubrieron mis habilidades. A mí no me llegó el poder con un rayo de granizada, ni soy un tradicional heredero. Fue una respuesta de los guardianes ancestrales al ver que ya no le temía a nada”, relató el sabio, con una mirada que transmite emoción y refleja las adversidades que vivió.
Tejedor de puentes
El usuario de Pensión 65, quien vive en una comunidad que se encuentra a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, en la región Cusco, también fue reconocido como un maestro tejedor. Contó que desde muy joven participa en el armado del místico puente Q´eswachaka, el cual está hecho de fibra vegetal y forma parte de un tramo secundario del Qhapaq Ñan, el gran camino que nació en la época incaica.
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“De niño veía la renovación del puente, que ahora es cada dos años. Ya de grande comencé a ser parte de esta tradición, que partió de mi comunidad y la de Chaupibanda. Ahora participan más. Todo eso permitió que sea declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco”, concluyó lleno de orgullo.
Comparte sus conocimientos
Don Cayetano Ccanahuire también lidera las transmisiones intergeneracionales que organiza Pensión 65 con el gobierno local, para compartir su sabiduría y habilidades en el armado de puentes. Incluso con los alumnos de la I. E. Secundaria San Juan Bautista de Huinchiri llegaron a armar un Q´eswachaka de menor escala, como homenaje al patrimonio de su región.