Esta situación afecta a más de 57 800 clientes y compromete operaciones vinculadas al crédito fiscal y al impuesto a la renta, beneficios tributarios que no serán reconocidos por el Estado, según información publicada en el portal de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
Uso de facturas falsas puede derivar en procesos penales
Para José Arturo Matos, abogado especializado en derecho penal, estas prácticas no solo constituyen una infracción tributaria, sino que podrían configurar delitos sancionados penalmente.
El especialista explicó que el uso de facturas falsas o la constitución de empresas de fachada puede acarrear penas privativas de libertad, inhabilitación para ejercer actividades comerciales y responsabilidades legales para socios, representantes legales y terceros involucrados.
Asimismo, recordó que la Ley Penal Tributaria, regulada por el Decreto Legislativo N.° 813, contempla sanciones de hasta ocho años de prisión, dependiendo del monto defraudado, la modalidad empleada y la reincidencia de los implicados.
¿Qué es una factura falsa y cómo operan estas empresas?
Matos precisó que una factura falsa es un comprobante de pago que respalda una operación inexistente. Esto ocurre, por ejemplo, cuando los servicios nunca fueron prestados, los bienes no fueron entregados o los montos consignados fueron alterados con la finalidad de reducir obligaciones tributarias.
Añadió que las denominadas “empresas de papel” o sociedades ficticias suelen ser utilizadas para evadir impuestos, triangular dinero e, incluso, ejecutar operaciones vinculadas al lavado de activos.
El abogado advirtió además que algunos emprendedores terminan involucrados en este tipo de esquemas sin conocer plenamente las consecuencias legales, muchas veces inducidos por terceros o por asesorías irregulares.