Opinión
Decana (e) del Colegio de Periodistas de Lima
En la mayoría de los casos, las instituciones públicas amparaban ese incumplimiento en el informe 525-2017 de la Autoridad Nacional del Servicio Civil - Servir.
La norma fue aprobada en setiembre de 1980, pero su promulgación no estuvo exenta de presiones. El Diario de los Debates del Congreso de la República recuerda que, en aquella época, llegó un cable de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) lamentando profundamente la aprobación y solicitando al entonces presidente Fernando Belaúnde Terry que no promulgara la ley.
Frente a esa presión, el senador Javier Alva Orlandini fue tajante: “El presidente de la República ha expresado ya, en forma pública y tajante, su rechazo a la sugerencia de la SIP acerca de la limitación a la expresión que considera tiene el proyecto de ley aprobado ya en ambas Cámaras del Congreso, sobre la colegiación de los periodistas. De manera que no hay ninguna duda de que el presidente va a promulgar la ley dentro del plazo que establece la Constitución; no va a vacilar con base en ningún cable de la SIP”. Y así fue: la ley se promulgó.
En los últimos meses hemos escuchado una y otra vez que en el país se debe defender la institucionalidad.
Cumplir la Ley N.° 23221 es, precisamente, defenderla; significa respaldar al Colegio de Periodistas del Perú y a sus consejos regionales como entidad deontológica de la profesión. Y son justamente las instituciones públicas las primeras llamadas a hacerlo.
Colegiarse no es solo un paso natural en la trayectoria profesional; también es una forma de defender los intereses colectivos del gremio. Por eso no podemos permitir que se siga incumpliendo la ley.
El respeto a la ley sostiene cualquier sistema democrático y el nuestro rige la vida política, social y económica del país.
Incumplir la Ley N.° 23221, como tantas otras, es avalar la informalidad y debilitar las instituciones que decimos defender.
Comprometámonos, desde todos los espacios, a que las leyes se cumplan. Para eso fueron aprobadas.