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Díaz-Canel ya había sido sancionado en julio del año pasado, a causa de la represión de las protestas ciudadanas de 2021.
En esta nueva oleada de sanciones se añade a Alejandro Castro Espín, hijo del líder histórico revolucionario Raúl Castro, al nieto, Raúl Alejandro Castro, y al hijastro del presidente, Manuel Anido Cuesta.
Estados Unidos mantiene un embargo contra la isla comunista desde 1962, y bajo el segundo mandato de Donald Trump el cerco se ha ido estrechando.
Alejandro Castro Espín, de 60 años, fue un actor clave de las negociaciones secretas entre Cuba y Estados Unidos que condujeron al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países en 2015.
Castigo
Washington está combinando las sanciones económicas contra figuras y empresas del régimen, las medidas jurídicas, como la histórica inculpación de Raúl Castro, de 95 años, por el abatimiento de dos avionetas en 1996, y un bloqueo petrolero de facto desde principios de año.
Cuba vive su peor crisis económica y humanitaria desde el triunfo de la revolución castrista de 1959. Washington y La Habana mantienen negociaciones para una salida a la crisis, que por ahora no arroja frutos. Washington acusa a Cuba, situada a 150 kms de Florida, de ser una amenaza a su seguridad, mientras que La Habana asegura estar dispuesta a negociar sin renunciar a lo que considera su soberanía.
El Departamento del Tesoro ya había sancionado recientemente a ministros, generales y a los servicios de inteligencia cubanos.
Además, su presión económica llevó esta semana a importantes cadenas hoteleras, como la española Meliá, a anunciar que abandonaban sus negocios en la isla.
Las operaciones de pago con tarjetas Visa y Mastercard quedaron igualmente suspendidas.