“La suscripción del Pacto de Madre de Dios por la Justicia Ambiental, en el 2018, reafirmó el compromiso institucional con el acceso a la justicia social y ambiental, la protección de los derechos fundamentales y una respuesta más eficaz frente a los conflictos ambientales”, explicó Tello Gilardi,
Fue al inaugurar el II Congreso Nacional e Internacional de Derecho Ambiental organizado por la Facultad de Derecho y Economía de la Universidad Científica del Sur, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora hoy 5 de mayo.
El Pacto de Madre de Dios, suscrito en el marco del I Congreso de Justicia Ambiental en Puerto Maldonado, fue entregado al propio Papa Francisco durante su visita, en enero del 2018, por el entonces titular del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez Tineo.
“El importante documento lo vamos actualizar y entregaremos, también, de manera directa al Papa León XIV con motivo de su visita si es que esta se concreta o, en caso contrario, enviárselo”, afirmó la magistrada.
Cabe destacar que, entre los compromisos del Pacto de Madre de Dios asumidos por el Poder Judicial y otras entidades, figura desarrollar la justicia ambiental, a fin de impulsar su acceso y aplicación eficaz, así como difundir el alcance e importancia de los principios y derechos ambientales.
También, mejorar las condiciones para proteger a la persona, contar con un observatorio de monitoreo de la justicia ambiental, fortalecer las capacidades de la defensa jurídica el Estado en esta materia ambiental y ejecutar planes de capacitación, investigación y difusión de materiales especializados.
COSMOVISIÓN INDÍGENA
En otro momento, Tello Gilardi recalcó que el Poder Judicial ha asumido el reto para, a través decisiones jurisdiccionales y acciones institucionales, reparar daños, proteger derechos humanos y responder a los impactos del cambio climático desde una perspectiva de justicia ambiental y social.
Destacó, por ejemplo, el fallo que establece la prohibición de la extracción hidrobiológica a gran escala en áreas naturales protegidas, como la Reserva Nacional de Nazca, reconocida por su invaluable patrimonio cultural y su extraordinaria biodiversidad.
Asimismo, la resolución que ordena la implementación de un plan de recuperación, con plazos definidos, contra la contaminación (en especial la de las aguas residuales) y los graves riesgos para la salud en la laguna de Yarinacocha (Ucayali).
Además, la sentencia que reconoce al río Marañón y sus afluentes como sujetos de derecho, garantizando su existencia, el fluir libre de contaminación y conservar sus ecosistemas.
“Estas decisiones constituyen hitos históricos en el desarrollo del derecho ambiental peruano, al incorporar cosmovisiones indígenas que reconocen a la naturaleza como un ser vivo y sujeto de derechos, y no solo como un conjunto de recursos susceptibles de explotación”, expresó la magistrada.
OTRAS ACCIONES
La titular del Poder Judicial también hizo mención de la implementación de juzgados especializados con competencia ambiental en distintas regiones del país, que fortalece la tutela jurisdiccional frente a los conflictos socioambientales.
Además, la creación de la Comisión Nacional de Gestión Ambiental y del Observatorio de Justicia Ambiental, orientados a fortalecer la articulación institucional frente a la problemática ambiental.
También reconoció que juezas y jueces, especialmente en las zonas altoandinas, impulsen medidas innovadoras orientadas a que personas condenadas a penas de prestación de servicios comunitarios desarrollen labores de arborización, limpieza y recuperación de áreas verdes y agrícolas.
Ello con una doble finalidad: promover la resocialización de los procesados y contribuir al fortalecimiento de la resiliencia climática, remarcó la titular del Poder Judicial.
De otro lado, resaltó la realización de ferias ambientales y de reciclaje promovidas por la institución judicial, como la inaugurada el 2 de junio último en Palacio de Justicia, con la participación del Ministerio del Ambiente, municipalidades, empresas privadas y sociedad civil.
“La crisis climática nos exige actuar con responsabilidad y sensibilidad para proteger a las personas más vulnerables y los ecosistemas, pues la justicia no puede ser indiferente frente a ese desafío y debe contribuir a fortalecer la dignidad humana, la paz social y el futuro de las próximas generaciones”, dijo.
Cabe destacar que estas acciones e iniciativas fueron destacadas también por Tello Gilardi al participar en el taller denominado Building Climate Resilience Legislation, organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales (PASS) y convocado por el Papa León XIV, en la Ciudad del Vaticano.
En el referido encuentro internacional, que reunió a representantes de distintos países, la jueza suprema presentó los avances que el Poder Judicial del Perú impulsa en materia de justicia ambiental, los cuales son acordes al enfoque de resiliencia ambiental.
Este tiene que ver con la capacidad de los ecosistemas, comunidades y economías para absorber impactos, adaptarse a perturbaciones (como el cambio climático) y recuperarse manteniendo sus funciones esenciales.