Estudio genético arroja luces sobre el origen de la población esclavizada de fines de la Colonia
Ernesto Carlín Gereda
Editor de Culturales
ecarlin@editoraperu.com.pe
La investigación, cuyos resultados fueron presentados en el Ministerio de Cultura el viernes 5 y luego compartidos con los pobladores de la localidad el lunes 8, constituye el primer paso para reconstruir el origen y las relaciones familiares de quienes permanecieron invisibilizados durante siglos.
El hallazgo de este camposanto se produjo tras el sismo de 2007, cuando quedaron expuestos restos óseos frente a la iglesia de San Luis de la Quebrada, antigua hacienda administrada por los frailes de la Buena Muerte.
El arqueólogo peruano Luis Santa Cruz dirigió las excavaciones, y destacó que se trataba de una población poco estudiada por la arqueología y la historia peruanas.
El tema tenía además un significado personal para el investigador, quien se reconoce descendiente de afroperuanos por la línea paterna.
Hallazgo
Hasta el momento se han recuperado 245 cuerpos, de los cuales 138 corresponden a niños.
Según Santa Cruz, las evidencias indican que todos realizaron trabajos forzados, incluidos los menores de edad.
Para profundizar en el conocimiento de esta comunidad, se practicó un análisis de ADN mitocondrial a 61 individuos.
La arqueóloga María Nieves-Colón, de la Universidad de Minnesota, explicó a Diario Oficial El Peruano que se eligió el ADN mitocondrial porque es el material genético que con mayor frecuencia se conserva en restos antiguos.
Añadió que este tipo de ADN se transmite exclusivamente de madre a hijo y de madre a hija, y pasa de generación en generación por la línea materna, lo que permite rastrear un linaje que puede remontarse aproximadamente 130,000 años.
El estudio también incluyó muestras genéticas de personas que actualmente viven en San Luis de la Quebrada y de otros voluntarios, entre ellos el propio Luis Santa Cruz.
Los análisis revelaron que el arqueólogo pertenece al haplogrupo mitocondrial B2, uno de los más comunes en la región andina.
Linajes
Santa Cruz señaló que una posible explicación para ese resultado podría encontrarse en antiguos desplazamientos poblacionales vinculados con la expansión de la cultura Wari, que ejerció influencia sobre zonas como Ayacucho, Yauyos y Huancayo.
Según su hipótesis, algunos de sus descendientes habrían llegado a trabajar a la costa del sur chico. El investigador recordó además que una de sus abuelas hablaba quechua.
María Nieves-Colón explicó que el trabajo fue coordinado previamente con la comunidad por una cuestión de respeto hacia los descendientes y pobladores del lugar.
???? El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, publicó en 2025 el libro María Fortaleza T’aqrachullo: Investigación, Restauración y Puesta en Valor. Resultados y Nuevos Aportes Culturales.
— Diario El Peruano (@DiarioElPeruano) May 21, 2026
“Se les explicó que el estudio no definía quiénes eran, pero que servía para construir su identidad”, indicó, al considerar que se trata de un asunto especialmente delicado.
Los resultados muestran que los individuos analizados pertenecían a cuatro haplogrupos africanos, identificados como L0, L1, L2 y L3.
<
Además, uno de los restos presentó ADN mitocondrial europeo.
La investigadora adelantó que el próximo estudio se concentrará en el ADN paterno, lo que permitirá reconstruir la otra mitad del árbol genealógico y conocer con mayor precisión el origen de ese individuo.
Nieves-Colón añadió que una de las personas contemporáneas que aceptó participar en la investigación posee un haplogrupo africano que hasta ahora no ha sido identificado entre los restos del cementerio, un dato que abre nuevas interrogantes sobre la diversidad genética de la población.
Patógenos
La antropóloga Jaime Zolik, quien participó en los análisis de ADN, explicó a El Peruano que el material genético puede obtenerse a partir de un diente y que, además de reconstruir parentescos, permite identificar antiguos patógenos.
Un patógeno es un microorganismo, como una bacteria, un virus o un hongo, capaz de producir enfermedades.
Como ejemplo, la especialista mencionó el hallazgo de la bacteria Streptococcus gordonii en algunos dientes analizados.
Este tipo de estudios permitirá conocer cómo han evolucionado los microorganismos que afectaron a las poblaciones del pasado y cómo han cambiado a lo largo del tiempo.
Los investigadores consideran que esta primera etapa representa el inicio de un proyecto de mayor alcance.
El próximo año se presentarán los resultados del análisis del ADN paterno, una pieza fundamental para completar la reconstrucción de la historia biológica y familiar de las personas enterradas en San Luis de la Quebrada y aportar nuevos elementos para comprender una parte poco documentada del pasado peruano.
??Ha pasado más de un siglo desde que las primeras cámaras captaron a un grupo de futbolistas corriendo detrás de un balón hasta la llegada de las grandes producciones que hoy pueden verse en las plataformas de internet https://t.co/oDFVq2Gv9d