Opinión
Presidente de la Liga Contra el Cáncer
¿Por qué los hombres seguimos sin priorizar nuestros chequeos? Criados en una cultura que asocia la hombría con no quejarse, muchos evitan el chequeo por temor al tacto rectal, por vergüenza o por la peligrosa creencia de “a mí no me va a pasar”. Esos prejuicios matan. Cuando finalmente acuden, ya es tarde. La disfunción eréctil, la incontinencia y el dolor crónico golpean su autoestima, su rol como proveedor y padre. La depresión y la carga económica llegan juntas a la casa.
Social y económicamente, el impacto también es devastador. Un padre ausente o limitado físicamente genera un vacío que nadie llena. En un país con alta informalidad y limitada seguridad social, un diagnóstico avanzado no solo significa sufrimiento físico, sino la quiebra emocional y financiera de toda la familia. La pareja se convierte en cuidadora a tiempo completo, los hijos ven derrumbarse al hombre que era su referencia de fuerza.
Sabemos que 1 de cada 7 hombres será diagnosticado con cáncer de próstata a lo largo de su vida. Es una enfermedad silenciosa en sus inicios. No da síntomas evidentes hasta etapas avanzadas. Por eso, la detección temprana es clave: un simple examen de PSA (antígeno prostático específico) combinado con una ecografía de vías urinarias pueden salvar vidas.
En este contexto desalentador, se abre una buena noticia que sí se puede generar un cambio positivo. Cuando se detecta a tiempo, las tasas de supervivencia superan el 99%. En la Liga Contra el Cáncer, especialmente durante este mes del Padre y el Día Mundial contra el Cáncer de Próstata (11 de junio), impulsamos una campaña decidida para romper tabúes y motivar a los varones peruanos a acceder a la detección temprana. Para agendar cita, pueden comunicarse al (01) 204-0404 o vía WhatsApp al 993 765 019.
Hago un llamado urgente: si tienes más de 40 años o menos con antecedentes familiares, no postergues tus chequeos urológicos. Tu familia te necesita fuerte, presente y vivo por muchos años más.