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  • de junio de 2026

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supera al número registrado por conflictos armados

El crimen organizado genera más homicidios

La ONU advierte que 95,000 personas murieron desde el 2000.

Así lo explica en una entrevista con Viena el jefe de Control de Drogas y Prevención del Crimen de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Giovanni Gallo.

Balance

Los datos de Gallo proceden de un reciente estudio sobre crimen organizado con motivo del 25° aniversario de la Convención de la ONU contra la Delincuencia Organizada Transnacional, firmada en el 2000.

“Desde el 2000 hasta hoy, el crimen organizado ha ocasionado unas 95,000 muertes al año en el mundo, una cifra comparable con la de las guerras”, señaló Gallo.

Según los cálculos de la ONUDD, de las 430,000 muertes violentas registradas de media anual en el mundo desde el 2000, 95,000 se atribuyen al crimen organizado, 92,000 a conflictos armados y 16,000 a atentados terroristas.

El experto italiano subraya, en los márgenes de una reunión de la ONU en Viena sobre prevención del delito y justicia penal, que gran parte de los homicidios de las redes de delincuencia se perciben como episodios aislados de criminalidad, lo que contribuye a que sean menos visibles.

“La mayoría de estas muertes están relacionadas con tiroteos, por eso, probablemente reciben menos atención, hay una menor percepción de su gravedad y se les concede menos relevancia. Se tiende a pensar que es un problema entre grupos criminales y no es el caso”, resume.

El responsable de la ONUDD explica que este tipo de violencia está especialmente concentrada en algunas regiones, como América Latina.

Allí, aproximadamente la mitad de los homicidios intencionados están relacionados con el crimen organizado, una situación que atribuye a la combinación de debilidad institucional en algunos países, desigualdad, disponibilidad de armas y la competencia entre estas organizaciones por el control de drogas muy lucrativas, como la cocaína.

Gallo añade que el fenómeno no solo tiene una dimensión social, sino también económica, ya que han apreciado una “correlación entre el aumento de la violencia y la contracción de la economía”.

Región

En América Latina y el Caribe se calcula que el costo del crimen organizado representa el 3.4% del producto bruto interno (PBI) de los países de la región, y un aumento de la cobertura mediática sobre criminalidad del 10% se asocia con una caída posterior del 2.5% en la producción industrial, según datos del FMI.

El responsable de la ONUDD subraya además la transformación del crimen organizado en las últimas décadas, ya que estas redes operan cada vez más como estructuras globales, capaces de adaptarse de forma rápida a los cambios tecnológicos y diversificar sus actividades.

Aunque el narcotráfico continúa siendo la principal fuente de ingresos ilegales en el ámbito mundial, Gallo destaca el crecimiento de nuevas formas de criminalidad, especialmente el fraude digital, las estafas en línea y otros delitos financieros.

Globalización y digitalización

El narcotráfico resulta atractivo para las organizaciones criminales porque combinan unos beneficios muy altos con un bajo riesgo penal en muchos países, que no cuentan con las herramientas para investigarlos.

“El crimen organizado siempre busca el mayor beneficio con el menor riesgo posible”, señala Gallo, al explicar el auge de los delitos digitales.

El experto advierte que estas redes criminales se ven favorecidas por la globalización y la digitalización, que permiten actuar desde la distancia, mover dinero a través de las fronteras y dificultar el rastreo de los flujos financieros ilegales.

Recordó que las redes criminales suelen ir un paso por delante de los Estados, cuya respuesta es más lenta porque “deben cumplir con la ley”.

Frente a este escenario, Gallo defiende la necesidad de reforzar la cooperación internacional y modernizar los métodos de investigación, algo en lo que la ONUDD ofrece apoyo a los Estados.

En particular, insiste en la importancia de seguir el dinero ilegal, una estrategia que, recuerda, aplicó el juez antimafia italiano Giovanni Falcone.