Opinión

Ministro de Economía y Finanzas
Nuestro país llegó a este encuentro con sólidos fundamentos macroeconómicos. En el primer trimestre de 2026, el Producto Bruto Interno (PBI) creció 3,5%, mientras que la inversión privada aumentó 13,2%. Asimismo, las reservas internacionales alcanzaron el 29% del PBI en mayo. Estos indicadores reflejan estabilidad, capacidad de respuesta y confianza para sostener inversiones de largo plazo.
En España, presentamos la cartera de proyectos 2026-2028, integrada por más de 90 iniciativas que representan inversiones superiores a US$ 40,000 millones. De ellas, 41 proyectos por más de US$ 19,000 millones podrían desarrollarse en el corto plazo, en beneficio de cerca de 15 millones de ciudadanos mediante mejores servicios e infraestructura de calidad.
La cartera incluye proyectos en agua y saneamiento, transportes, energía, salud, educación, turismo e irrigación. No se trata únicamente de movilizar capital: cada inversión debe contribuir a conectar territorios, reducir costos logísticos, elevar la productividad y acercar servicios esenciales a más familias.
Las reuniones con empresas líderes de los sectores de infraestructura, energía, transporte y finanzas confirmaron que existe interés por invertir en el Perú. Ese interés se fortalece cuando el país ofrece estabilidad macroeconómica, reglas claras y proyectos bien estructurados.
La inversión privada es un aliado para cerrar brechas con mayor rapidez. Su aporte no se limita al financiamiento: incorpora conocimiento, tecnología y capacidad de gestión. Al Estado le corresponde asegurar procesos transparentes, previsibles y orientados a resultados para que los proyectos avancen y generen beneficios concretos para la ciudadanía.
El roadshow fue un paso importante para seguir posicionando al Perú como un destino confiable para la inversión. El desafío ahora es transformar ese interés en decisiones concretas que generen empleo formal, impulsen la competitividad y permitan cerrar brechas en beneficio de millones de peruanos.