“Pensemos en lo que se nos viene, en esa presencia de la criminalidad virtualizada, aquella que se da en el ciberespacio y opera con inteligencia artificial (IA), pues ese es el panorama del que el CPP dijo muy poco, y debe decir más en el futuro”, afirmó.
Fue durante su participación en la ceremonia por el V Aniversario de la Implementación del CPP en la Corte de Lima, a la que asistieron juezas y jueces, servidores de la referida jurisdicción como operadores del sistema de justicia.
El magistrado enfatizó que el referido sistema procesal, si bien representó un cambio trascendental y un instrumento que generó muchas esperanzas, con el devenir del tiempo también ha producido muchas frustraciones.
Cabe señalar que el CPP entró en vigencia en el Distrito Judicial de Huaura, en 2006, cuyo proceso de implementación se ha dado de manera progresiva hasta su puesta en marcha en la jurisdicción de Lima Centro, en 2021.
Su aplicación estuvo orientada a consolidar un sistema basado en los principios de oralidad, inmediación, contradicción, celeridad y transparencia, con la contribución al fortalecimiento de las garantías del debido proceso y de la tutela jurisdiccional efectiva.
SALUDA ESFUERZO
Prado Saldarriaga refirió que el CPP significó muchos retos, operativos, capacitación e interacción, que han sido cumplidos por las diferentes cortes superiores del país, sin embargo, sostuvo que todavía existen dificultades y desafíos pendientes.
“Por ejemplo, la relación Policía-Ministerio Público, inicialmente entendida que iba a ser una relación fluida, armoniosa, operativa, no logró consolidarse como debiera”, expresó.
El juez supremo explicó también que el legislador complicó la tarea al permitir recursos de apelación sobre el auto de enjuiciamiento o la posibilidad de interponer un recurso casación en casos de personas con pena privativa de libertad, lo que generó efectos disfuncionales.
“Lo que significa que salas como la que yo administro ahora hayan tenido que acumular trece mil expedientes para ser tratados por cinco jueces de la Corte Suprema”, indicó.
Además, señaló prácticas que han entorpecido el proceso, como las audiencias de prisión preventiva complejas y largas, con decisiones y procedimientos cada vez más detallados, en parte tediosos, y no siempre auspiciosos en cuanto a las garantías que deben administrarse.
“Es un momento de hacer una reflexión retroalimentadora de las experiencias vividas, de lo que obtuvimos y de lo que nos faltó obtener, de los avances, los retrocesos, de las expectativas y de las frustraciones”, sostuvo.
Así, el magistrado instó a las y los operadores de justicia a hacer una reflexión y balance del trabajo realizado, que debería ser periódico, en base a los problemas más álgidos y más críticos detectados sobre el referido cuerpo normativo.
“Hay mucho que hacer y cambiar, renovar lo que fue nuevo y renovarlo para que superemos todas estas dificultades, esas deficiencias y distorsiones que hoy ocurren; si no hacemos esto, estoy seguro que nos encontraremos de acá a cinco años diciendo lo mismo”, refirió.
A su vez, la presidenta de la Corte de Lima, Miluska Cano López, refirió que la implementación del CPP constituyó un cambio trascendental en el modelo de justicia penal peruano.
“Reconocemos en estos cinco años el esfuerzo, compromiso y sacrificio de las juezas y jueces y de los servidores de la Corte de Lima, donde se ven los casos de mayor complejidad y especialidad; pero falta un camino largo por recorrer para aplicar efectivamente el modelo”, dijo.
DATO
En el marco del evento, la Corte de Lima hizo un reconocimiento institucional a Prado Saldarriaga por su destacada contribución al desarrollo de la justicia penal peruana y su permanente compromiso con el fortalecimiento del sistema judicial.