• DOMINGO 21
  • de junio de 2026

Opinión

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Reflexiones

El camino para fortalecer la empleabilidad juvenil


Editor
Martín Santana

Rector de la Universidad Privada del Norte


En los últimos años, el Perú ha avanzado en ampliar el acceso a la educación superior y técnica. Sin embargo, este crecimiento plantea un nuevo desafío, asegurar que la formación responda de manera pertinente a un entorno laboral en constante transformación. Sectores productivos que evolucionan rápidamente, nuevas tecnologías y cambios en la organización del trabajo exigen profesionales cada vez más preparados para adaptarse, aprender de forma continua y aportar valor desde el inicio de su trayectoria profesional.

En esta línea, la articulación entre el sistema educativo y el sector productivo es clave. No se trata solo de ajustar contenidos, sino de fortalecer una relación que acerque a los estudiantes a las demandas reales del entorno laboral. Modelos como la educación dual, las prácticas tempranas y los programas desarrollados con empresas han demostrado ser efectivos para avanzar en esta conexión, un enfoque que, como universidad, venimos promoviendo desde la formación.

Asimismo, es importante reconocer que la formación hoy va más allá de lo técnico. Las habilidades digitales, el pensamiento crítico, la capacidad de trabajar en equipo y la adaptación al cambio se han convertido en competencias esenciales en prácticamente todos los sectores. En esa línea, las instituciones educativas tienen el reto y la oportunidad de actualizar permanentemente sus propuestas formativas e integrarlas de manera transversal.

Otro aspecto relevante es el acceso a información clara sobre el mercado laboral. Brindar a los jóvenes herramientas para conocer qué perfiles son más demandados, qué sectores están en crecimiento y qué habilidades serán necesarias en los próximos años contribuye a una toma de decisiones más informada y alineada con las oportunidades reales.

Cerrar la brecha entre la formación y el empleo requiere el trabajo conjunto del Estado, el sector educativo y el sector privado. El próximo gobierno tiene la oportunidad de impulsar esta articulación, y promover políticas que fortalezcan la empleabilidad juvenil, la educación técnica y la mayor vinculación con el entorno productivo, especialmente en las regiones.

Avanzar en esta dirección no solo ampliará las oportunidades para los jóvenes, sino que también fortalecerá la competitividad del país en un contexto de cambios acelerados.