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  • de junio de 2026

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Huancané: belleza del Altiplano peruano


Editor
Fernando Chuquipiunta Machaca

Docente


Uno de sus mayores tesoros arquitectónicos es la iglesia de Santiago Apóstol, cuya construcción comenzó en 1700 y concluyó el 12 de octubre de 1722. Su estilo barroco andino es un referente del mestizaje artístico entre la tradición europea y la sensibilidad indígena. Conserva valiosas pinturas de la afamada Escuela Cusqueña, con lienzos que representan pasajes bíblicos y santos patronos, que la convierten no solo en un centro de fe, sino también en un repositorio del arte virreinal.

En cuanto a su patrimonio natural, Huancané ofrece una geografía privilegiada y diversa. Destacan las playas ecoturísticas de Chakawki, ubicadas en el centro poblado de San Pedro de Huarisani, ideales para el turismo vivencial y de naturaleza. También resalta el delta de Coasía, un ecosistema fluvial único, así como el fértil valle de Piata, reconocido por su capacidad agrícola y belleza escénica.

Complementan este abanico de atractivos las cristalinas aguas de Juntuma, que brotan en medio de un paisaje andino sereno, y las islas del Rosario, un conjunto insular que se extiende desde la península de Jonsani hasta Moho, ideales para la contemplación y el avistamiento de aves. Estos parajes no solo representan el potencial turístico de Huancané, sino también su conexión vital con la naturaleza y el lago Titicaca, sagrado para las culturas originarias del Altiplano.

El patrono de la ciudad de Huancané es Santiago Apóstol, cuya festividad tradicional se celebra cada 25 de julio. Esta celebración, de profundo arraigo histórico y religioso, constituyó durante siglos una de las fechas más esperadas del calendario festivo local. Sin embargo, con el paso del tiempo, la festividad ha perdido parte del esplendor de antaño, desplazada en importancia simbólica por otras manifestaciones culturales de mayor vitalidad actual.

En la actualidad, las celebraciones religiosas más representativas de Huancané son la festividad de la Santísima Virgen del Rosario y, de forma aún más destacada, la festividad de la Santísima Cruz del 3 de mayo, esta última reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación en 2015 por el Ministerio de Cultura. Esta declaratoria fue posible gracias a la labor incansable del historiador huancaneño Leoncio Mamani Coaquira, cariñosamente conocido como Cachucho, quien documentó rigurosamente la riqueza simbólica, social y artística de la celebración.

Estas festividades, profundamente ligadas a la identidad aimara-católica del Altiplano, se celebran en medio de un despliegue de fervor popular, música y danza. Resalta especialmente la presencia de la poderosa danza de los chiriwanos, considerada una expresión esencial de la resistencia cultural y espiritual del pueblo huancaneño. Declarada como parte fundamental del día central de la festividad desde 2003, esta danza guerrera, ejecutada con vigor y sincronía, se acompaña del sonido ancestral de las zampoñas, instrumento que conecta al danzante con la tierra, el viento y los antiguos espíritus protectores.

En conjunto, estas celebraciones no solo expresan la fe del pueblo, sino también su memoria histórica, su resiliencia cultural y su arte comunitario, que sigue vivo a pesar del tiempo y las transformaciones sociales.

Entre estas figuras emblemáticas destacan Andrés Ignacio Ccama Condori, cacique rebelde de Huatasani, ejecutado tras la sublevación de 1737. Nicolás Sanka, líder comunal de férrea resistencia frente al gamonalismo. Inti Condorena, protagonista de la rebelión tupacamarista en Huancané, ejecutado en 1782. Lorenzo Huanca y Pedro Casilla, comuneros insurrectos y guardianes de la dignidad campesina. Juan Bustamante Dueñas, coronel y mártir de la rebelión de 1866-1868, ejecutado en la plaza de Pusi.

Félix Olazával Romero, Ignacio Ruedas Cordero, Marcelino Ochoa, Sebastián Ajahuana Ccama, Anselmo Morales, Antonio Riveros Miranda, Nicolás Lanza y Mariano Perea, todos combatientes del “Glorioso Batallón Huancané” en la Guerra del Pacífico (1879-1883).

Carlos Condorena Yujra, ideólogo de la rebelión de Huancho Lima y presidente proclamado de la República Aimara Tahuantinsuyana en 1923. Mariano Pacco Mamani, Rita Puma y Evaristo Corimayhua Carcasi, activistas rurales que desafiaron las estructuras coloniales y republicanas de dominación. Mariano Luque Corimayhua, Antonio Francisco Luque Luque, Melchor Cutipa Luque, Pedro Nina Cutipa Corimayhua, Manuel Wawaluque Condori y Mariano Larico Yujra, líderes comunales y defensores de la tierra, la lengua y la cultura originaria.

Huancané es un símbolo histórico de rebeldía permanente. Gracias al legado de estos hombres y mujeres, su nombre continúa asociado a la resistencia andina, al pensamiento emancipador y al compromiso inquebrantable con un mundo más justo.