• JUEVES 25
  • de junio de 2026

Cultural

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Del rock a las tribunas: las canciones que el fútbol inspiró en Inglaterra


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


El rock, el punk, el Oi! y el pop británicos han encontrado en el balón una fuente inagotable de inspiración.

A diferencia de otros países, donde las canciones futboleras suelen limitarse a himnos oficiales o temas creados para los mundiales, en Gran Bretaña las bandas han abordado el fútbol desde múltiples perspectivas: el orgullo nacional, la pasión por un club, las rivalidades internacionales e incluso la admiración por jugadores convertidos en ídolos populares.

Entre himnos y polémicas

Uno de los ejemplos más emblemáticos es New Order, que en 1990 grabó "World in Motion" junto con la selección inglesa para el Mundial de Italia. 

La canción pasó a la historia por incluir el célebre rap del volante John Barnes y aún hoy es considerada una de las mejores composiciones futboleras de todos los tiempos.

Pocos años después llegó otro clásico. En 1996, The Lightning Seeds, junto con los comediantes David Baddiel y Frank Skinner, lanzaron "Three Lions", cuyo estribillo "It's coming home" terminó convirtiéndose en el lema de la afición inglesa. 

La canción regresó con fuerza durante la Eurocopa de 1996, el Mundial de 1998 y prácticamente cada vez que Inglaterra disputa un gran torneo.

Del punk al Oi!

La escena punk tampoco permaneció ajena al fútbol. The Business, una de las bandas fundamentales del Oi! británico, publicó "Maradona", una dura crítica al astro argentino inspirada por la herida que dejó en Inglaterra el gol de la "Mano de Dios" en el Mundial de México 1986. 

El grupo también celebró con "England 5 – Germany 1" la histórica goleada inglesa sobre Alemania en las eliminatorias para Corea-Japón 2002.

Otro caso singular corresponde a Iron Maiden. En "Weekend Warrior", incluido en el álbum Fear of the Dark (1992), Steve Harris —fanático del West Ham United— retrató el fenómeno de los hooligans que convertían los partidos del fin de semana en escenarios de violencia. 

Lejos de glorificar esas conductas, la canción funciona como una crítica a quienes confundían la pasión deportiva con la agresión.

El fútbol también canta

Entre los himnos más populares de las tribunas figura "Vindaloo", de Fat Les, convertida en una de las canciones favoritas de la afición inglesa durante los Mundiales y las Eurocopas. Su estructura sencilla y coreable hizo que trascendiera rápidamente el ámbito musical para instalarse en los estadios.

También destaca "All Together Now", de The Farm. Aunque originalmente fue escrita inspirándose en la tregua navideña de la Primera Guerra Mundial, cuando soldados británicos y alemanes improvisaron un partido de fútbol, la canción fue adoptada por las hinchadas y terminó convirtiéndose en uno de los cánticos más reconocibles de los estadios británicos.

Un clásico reinventado

Mucho antes de esas composiciones ya existía "You'll Never Walk Alone", escrita en 1945 por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II para el musical Carousel. La versión grabada por Gerry and the Pacemakers en 1963 fue adoptada por la afición del Liverpool F.C. y desde entonces se transformó en uno de los himnos futbolísticos más famosos del mundo.

Su influencia ha sido tal que otras bandas británicas la han reinterpretado a lo largo de los años. Entre ellas figura The Adicts, que realizó una versión punk del tema, demostrando que una canción nacida en Broadway podía encontrar una nueva vida entre guitarras aceleradas y el fervor de las tribunas. 

Hoy, "You'll Never Walk Alone" sigue siendo el mejor ejemplo de cómo la música y el fútbol pueden fundirse hasta convertirse en parte inseparable de una misma identidad colectiva.