Economía
La propuesta se sustenta en un enfoque basado en riesgos y proporcionalidad, alineado con las mejores prácticas internacionales. Su objetivo es mantener estándares prudenciales adecuados, fortalecer la protección de los ahorristas y preservar la solidez del sistema.
Entre los principales cambios, se propone introducir modalidades diferenciadas de autorización, según el perfil de riesgo y el modelo de negocio de cada entidad: estándar, empresas no captadoras y especial.
Actualmente se aplica un procedimiento uniforme de autorización, independientemente de la naturaleza del negocio, el nivel de peligro, la dificultad operativa o si la firma capta recursos del público.
Las empresas de menor exposición, con un esquema comercial menos intrincado, que no reciben fondos colectivos o pertenecen a conglomerados supervisados, enfrentan plazos y exigencias similares a las de corporaciones altamente estructuradas.