• LUNES 29
  • de junio de 2026

Cultural

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Un clásico en el Pascual: música y fútbol en Colombia


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


Como ha ocurrido desde hace décadas, la música acompaña las celebraciones de la selección y de los clubes. Algunas canciones nacieron para el fútbol. Otras, sin haber sido concebidas con ese propósito, terminaron convirtiéndose en himnos de las tribunas.

Entre todas ellas, ninguna resume mejor la relación entre música y fútbol que Cali Pachanguero, la obra maestra de Jairo Varela con el Grupo Niche.

El clásico que inmortalizó Jairo Varela

"Cali Pachanguero" fue publicada en 1984 dentro del álbum No hay quinto malo. La canción nació cuando Jairo Varela vivía en Nueva York y sentía nostalgia por su ciudad. Su intención era rendir homenaje a Cali y a todo aquello que la hacía única.

Por eso, la letra recorre algunos de los símbolos de la capital del Valle del Cauca. Menciona a Juanchito, Siloé, la Feria de Cali y también al fútbol, convertido desde hacía décadas en parte inseparable de la identidad caleña.

Los versos más recordados dicen:

"Un clásico en el Pascual,
adornado de mujeres sin par
América y Cali a ganar,
aquí no se puede empatar."

La referencia es directa al clásico entre América de Cali y Deportivo Cali disputado en el estadio Pascual Guerrero. 

La frase "aquí no se puede empatar" no alude a una norma deportiva. Es una licencia poética que refleja la intensidad con la que los aficionados viven ese enfrentamiento. Para el hincha, un clásico exige un ganador.

Cuatro décadas después, Grupo Niche lanzó una nueva versión con un videoclip oficial para conmemorar el aniversario de la canción, considerada uno de los mayores himnos de la salsa colombiana.

El equivalente colombiano de "Contigo Perú"

Si "Cali Pachanguero" representa el orgullo de una ciudad, Colombia, tierra querida expresa el sentimiento nacional.

La composición pertenece al maestro Lucho Bermúdez y apareció en 1970. 

Con la voz de Matilde Díaz, su esposa y principal intérprete, la canción terminó trascendiendo el ámbito musical para convertirse en una suerte de segundo himno nacional.

Su historia guarda un notable paralelo con Contigo Perú, de Augusto Polo Campos. Ninguna de las dos reemplaza al himno oficial de su país. 

Sin embargo, ambas suelen escucharse en celebraciones deportivas, ceremonias públicas y encuentros de la selección nacional.

Durante los mundiales de fútbol, "Colombia, tierra querida" ocupa un lugar similar al que "Contigo Perú" tiene para los aficionados peruanos. Basta que suenen los primeros acordes para que miles de personas la canten de memoria.

Cuando el fútbol inspiró nuevas canciones

Con el paso de los años aparecieron composiciones creadas expresamente para acompañar a la selección colombiana.

Entre las más recordadas figura Yo soy mundial, interpretada por Diomedes Díaz con motivo de la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994. 

Décadas después, Ras Tas Tas, del dúo Cali Flow Latino, fue adoptada espontáneamente por la hinchada durante la extraordinaria campaña de Brasil 2014 y terminó identificándose con aquella selección encabezada por James Rodríguez.

Del estadio al reguetón

El fútbol también ha llegado al reguetón.

En 2022, el colombiano Kevin Roldán lanzó Lewandowski, un tema inspirado en el goleador polaco Robert Lewandowski tras su fichaje por el FC Barcelona.

La canción utiliza el apellido del delantero como metáfora del éxito y del poder de definición. En una de sus líneas menciona simplemente: "...Lewandowski...", suficiente para convertir al futbolista en el eje de la composición.

No es una canción sobre un partido ni sobre un campeonato. Es un ejemplo de cómo el fútbol ha penetrado incluso en los géneros urbanos.