• LUNES 29
  • de junio de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Alemania, fútbol y música: una selección que canta


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


A diferencia de otros países, donde los himnos suelen surgir de artistas populares, en Alemania fueron los propios futbolistas quienes se pusieron frente al micrófono.

La historia comenzó en 1973 con Fußball ist unser Leben (El fútbol es nuestra vida). 

El plantel de Alemania Federal grabó la canción antes del Mundial de 1974 que a la postre conquistaría. El sencillo se convirtió en un éxito. También en un clásico que aún hoy acompaña las celebraciones futboleras.

Los futbolistas también cantan

El éxito dio origen a una curiosa tradición. Para los siguientes Mundiales, la selección volvió a grabar canciones oficiales.

En 1978 apareció Buenos Días Argentina, junto al cantante Udo Jürgens. 

Cuatro años después llegó Olé España. Luego se editaron Mexico Mi Amor para México 1986, Sempre Roma para Italia 1990 y Far Away in America rumbo a Estados Unidos 1994. Tras ese torneo la costumbre desapareció.

La música volvió a encontrarse con la selección en 2006 gracias a '54, '74, '90, 2006, de Sportfreunde Stiller. 

La canción repasaba los títulos mundiales conquistados por Alemania y terminó convertida en el gran himno futbolero moderno del país.

Más adelante, Zusammen, de Die Fantastischen Vier y Clueso, fue utilizada por la televisión pública alemana durante el Mundial de Rusia 2018.

La electrónica llegó desde las tribunas

Resulta llamativo que una de las mayores potencias mundiales de la música electrónica no haya producido canciones de fútbol que alcanzaran gran notoriedad.

Ni Kraftwerk, ni Einstürzende Neubauten, ni Die Krupps, ni DAF dedicaron temas al deporte más popular del país. 

Sin embargo, los aficionados terminaron apropiándose de varias piezas electrónicas para animar los estadios.

Entre las más conocidas figuran Kernkraft 400, de Zombie Nation; Maria (I Like It Loud), de Scooter; Major Tom (Völlig losgelöst), de Peter Schilling; y Auf uns, de Andreas Bourani.

Major Tom (Völlig losgelöst) merece una mención aparte. La canción está inspirada en el astronauta creado por David Bowie en Space Oddity

No es un cover, sino una composición original que desarrolla la historia del personaje. 

Desde la Eurocopa de 2024 se convirtió en uno de los himnos de la selección alemana. Por su parte, Auf uns quedó asociada espontáneamente a la conquista del Mundial de Brasil 2014.

Los himnos no oficiales

La tradición futbolera alemana también produjo canciones surgidas fuera del ámbito de la selección.

Sportfreunde Stiller volvió a destacar con '54, '74, '90, 2006. Die Fantastischen Vier compusieron Furchtlos und treu, convertido en himno moderno del VfB Stuttgart. 

La banda de thrash metal Tankard dedicó Forza SGE y Schwarz Weiß wie Schnee al Eintracht Frankfurt.

También hubo espacio para la ironía. Die Toten Hosen grabaron Bayern, una sátira sobre el Bayern Múnich que terminó convirtiéndose en un clásico entre las aficiones rivales.

La música alemana y el fútbol nunca desarrollaron un vínculo tan estrecho como el de Inglaterra o Italia. 

Aun así, dejaron un repertorio singular. Todo comenzó con los propios jugadores cantando. Después llegaron los himnos del rock. 

Finalmente, fueron las tribunas las que adoptaron canciones ajenas al fútbol y las convirtieron en parte de la identidad sonora de la selección.