• MARTES 30
  • de junio de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

La polka: el género que une las hinchadas del Perú y Paraguay


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


No es un género accesorio, sino es una forma de identidad.

Un origen europeo que viaja y se transforma
La polca nació en el siglo XIX en la región de Bohemia. Desde allí se expandió por Europa y llegó a América como parte de los repertorios de salón y fiesta popular.

Pero en el continente americano no quedó igual. Se adaptó, se mezcló y se transformó. Y en ese proceso surgieron dos caminos distintos que hoy interesan al fútbol.

La polca paraguaya: identidad nacional cantada
En Paraguay, la polca se convirtió en uno de los géneros musicales más representativos del país.

Se consolidó como música popular junto a la guarania y se integró a celebraciones sociales, fiestas comunitarias y expresiones urbanas.

Su sonido está marcado por el arpa paraguaya y la guitarra, con un ritmo vivo que invita al baile colectivo.

Pero su importancia no es solo musical, sino también es lingüística y cultural.

El jopará y los cánticos de las tribunas
En las hinchadas paraguayas, la polca no siempre aparece como canción grabada.

Aparece como estructura como base melódica que se adapta.

Las barras toman melodías tradicionales y les cambian la letra para expresar pertenencia.

Allí aparece el jopará, la mezcla cotidiana de español y guaraní.

Expresiones como:

che rohayhu (te quiero)

ñande (nosotros)

ore (nosotros exclusivo)

nderehe (por ti)

se integran a los cánticos de clubes como Cerro Porteño u Olimpia.

“Cerro, che rohayhu”

no es solo una frase.

Es una declaración de identidad.

El fútbol funciona aquí como un espacio donde el idioma se vuelve emocional.

La polca peruana: otro camino musical
En el Perú, la polca siguió una evolución distinta.

Se integró al universo de la música criolla limeña, junto al vals y la marinera.

Su desarrollo la llevó a una sonoridad más cercana a la guitarra y el cajón, alejándose del arpa paraguaya.

Con el tiempo, también fue incorporada a celebraciones populares y, en algunos casos, a repertorios futboleros, pero de manera más oficiosa.

Polkas dedicadas a la Selección Nacional o a equipos como el Sport Boys así lo demuestran.

Pero su relación con el fútbol no es como en Paraguay. Aquí pasaron por estudios de grabación profesionales y con autores reconocibles.

¿Polcas futboleras? Dos formas de apropiación
En ambos países existe un punto en común: la música popular se adapta al fútbol.

Pero el mecanismo es distinto.

En Paraguay la polca tradicional es reutilizada por las barras; las letras cambian mientras la melodía permanece viva en la tribuna.

En el Perú aparecen composiciones específicas dedicadas a clubes o selecciones. La polca se vuelve canción grabada y el vínculo con el fútbol es también discográfico.

No hay evidencia de una influencia directa entre ambas tradiciones.

Lo que existe es un fenómeno paralelo.

Dos formas distintas de apropiación popular de un mismo género europeo.

La polca como memoria colectiva
En Paraguay, la polca también aparece en la literatura.

En la antología “Punta Karaja”, el cuento “El pájaro campana” muestra a paraguayos emigrados que cantan polcas en Buenos Aires como forma de reconstruir pertenencia.

La música no es simple fondo sonoro, es identidad desplazada.

Fútbol, idioma y ritmo
La relación entre polca y fútbol no se explica solo por la música.

Se explica por la función social de la canción.

En las tribunas paraguayas, el jopará, la polca y el cántico se mezclan en un mismo espacio expresivo.

En el Perú, la polca futbolera aparece más como composición aislada dentro de un repertorio más amplio de música criolla.

En ambos casos, sin embargo, el gesto es el mismo: transformar un género musical en herramienta de pertenencia.

Dos tradiciones, una misma lógica
La polca no es el único punto de contacto entre Perú y Paraguay.

Pero sí uno de los más curiosos.

Un género nacido en Europa terminó convertido en música nacional en Paraguay y enexpresión criolla en Perú; y, en ambos casos, en material adaptable al fútbol.

No por influencia directa sino por algo más simple: La necesidad de cantar lo propio dentro de la tribuna.