ONPE: ausentismo en elecciones generales se redujo de 28 % en el 2021 a 24 % en 2026
En Lima Metropolitana, Miraflores y San Isidro registran mayores niveles de ausentismo que varios distritos de Lima Este y Lima Sur.
El estudio destaca que esta reducción refleja una recuperación de los niveles de participación observados antes de la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, advierte que las desigualdades territoriales continúan siendo un factor relevante para comprender los patrones de participación electoral en el país.
Las mayores tasas de ausentismo se concentran en regiones amazónicas y provincias fronterizas. Loreto registró un ausentismo de 41.5 %, seguido de Amazonas (37.7 %) y Huancavelica (35.8 %). A nivel provincial, Putumayo, en Loreto, alcanzó el mayor nivel de inasistencia electoral del país (66.5 %), seguido por Purús, en Ucayali (61.7 %). En contraste, provincias como San Román (Puno), Cañete (Lima), Chincha (Ica), Arequipa y Tacna registraron los menores niveles de ausentismo electoral.
De acuerdo con el análisis, estos patrones evidencian la influencia de factores estructurales asociados a la accesibilidad territorial. Las dificultades de transporte, las largas distancias hacia los locales de votación y la limitada presencia de servicios públicos continúan afectando la participación electoral en diversas zonas de la Amazonía y de las áreas fronterizas del país.
En Lima Metropolitana, el ausentismo disminuyó de 24 % en 2021 a 20 % en 2026. No obstante, el estudio identifica una situación particular: distritos con altos niveles de desarrollo humano y presencia estatal, como Miraflores y San Isidro, registran mayores niveles de ausentismo que varios distritos de Lima Este y Lima Sur. Esta tendencia contrasta con la observada en la mayor parte del territorio nacional.
Centros Poblados
La publicación también analiza el impacto de las mesas de sufragio instaladas en centros poblados con el propósito de acercar el voto a poblaciones alejadas. Desde su implementación en las Elecciones Generales 2006, el número de centros poblados atendidos se incrementó de 99 a 1913 en 2026, mientras que las mesas de votación pasaron de 449 a 4700. Gracias a esta estrategia, más de 1.1 millones de electores estuvieron habilitados para votar en estas localidades durante las elecciones de este año.
Otro hallazgo relevante es la relación entre participación electoral y desarrollo territorial. Los distritos con menor presencia estatal y menores niveles de desarrollo humano tienden a registrar mayores niveles de ausentismo, especialmente en las macrozonas norte y selva. Asimismo, el estudio encuentra que los distritos con una mayor proporción de población de 70 años o más presentan mayores niveles de inasistencia electoral, debido al carácter facultativo del voto para este grupo etario.
Finalmente, la investigación destaca avances en la participación de los miembros de mesa. Para las EG 2026, se amplió el número de miembros de mesa suplentes seleccionados mediante sorteo: de tres a seis por cada mesa. Esto contribuyó a elevar la participación hasta 64.6 % y a reducir significativamente la necesidad de recurrir a electores de la fila para completar las mesas de sufragio. Además, las mujeres registraron mayores niveles de participación como miembros de mesa que los hombres en todas las circunscripciones del país.