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  • de junio de 2026

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Entre hilos y saberes ancestrales: el arte shipibo que teje futuro en Ucayali

Madre artesana preserva la cultura de su pueblo mientras impulsa el desarrollo de sus hijos y fortalece el emprendimiento de mujeres indígenas en la Amazonía peruana.

Se trata de Llelixa Barbarán Valles, una artesana de 32 años, madre de cuatro hijos y heredera de un conocimiento ancestral transmitido de generación en generación. Sus manos no solo elaboran tejidos y bisutería; también preservan una identidad cultural que resiste al paso del tiempo.


En su vivienda de madera, elevada para enfrentar las crecidas de la selva, cuelgan mantos bordados, collares elaborados con semillas y escamas de peces, así como cerámicas decoradas con diseños geométricos que representan la cosmovisión shipibo-konibo.

“Cada línea tiene un significado. No es solo un dibujo; es nuestra historia”, afirma mientras muestra uno de sus telares.

El legado de una madre

Llelixa aprendió el arte de su pueblo observando a su madre desde los cinco años. La veía bordar cushmas, pintar cerámicas con pigmentos naturales y confeccionar pulseras de huayruro. Aquellas enseñanzas se convirtieron con el tiempo en una forma de vida.

Las primeras piezas que elaboró fueron pequeñas pulseras hechas con semillas. Con sorpresa descubrió que los visitantes y turistas valoraban su trabajo y estaban dispuestos a adquirirlo. Fue entonces cuando comprendió que su arte podía convertirse en una oportunidad para generar ingresos y mejorar la calidad de vida de su familia.


Actualmente, dedica gran parte de su tiempo a la elaboración de bisutería y textiles utilizando técnicas tradicionales. El proceso inicia con la cosecha del algodón cultivado en la comunidad. Luego viene el secado, la limpieza y el hilado manual, una labor minuciosa que requiere paciencia y conocimiento.

Para teñir sus tejidos, recurre a los recursos que brinda el bosque amazónico. Del fruto del huito obtiene tonalidades púrpuras; mientras que las cortezas de caoba, yacushapana y guayaba le permiten lograr colores rojizos y terrosos.

“La naturaleza nos da todo. Solo hay que saber escucharla”, señala.

Cultura que genera oportunidades

Desde 2017, Llelixa es usuaria del programa Juntos del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), una intervención que promueve el acceso de las familias a servicios de salud y educación.

Gracias al incentivo económico que recibe, pudo asegurar la atención de salud y la permanencia escolar de sus hijos, además de fortalecer su emprendimiento artesanal mediante la adquisición de materiales y el financiamiento de traslados para participar en ferias regionales.

“Ese apoyo nos permitió ampliar nuestra producción y llegar a más clientes”, comenta.

Hoy sus creaciones se exhiben en ferias artesanales de Ucayali y también han encontrado un espacio en las redes sociales, donde comparte sus trabajos con públicos de distintas regiones del país.


Tejiendo el futuro de nuevas generaciones

El compromiso de Llelixa va más allá de su familia. Desde 2018 preside la asociación de artesanas Chono Shobo, que en lengua shipiba significa “La Casa del Colibrí”. Desde este espacio promueve la preservación de los saberes ancestrales y capacita a otras mujeres para que encuentren en el arte una herramienta de desarrollo y autonomía económica.

Mientras enseña a sus hijos a reconocer las plantas del bosque y a valorar las tradiciones de su pueblo, también sueña con que accedan a una educación superior y construyan un futuro lleno de oportunidades.

“Médicos, maestros o lo que ellos decidan ser, pero sin olvidar quiénes son ni de dónde vienen”, expresa.

Entre telares, colores naturales e historias heredadas, Llelixa Barbarán no solo crea artesanías. Teje diariamente el futuro de su familia y contribuye a mantener viva una de las expresiones culturales más valiosas de la Amazonía peruana.

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