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En una votación de seis contra tres, tres jueces conservadores y tres progresistas del máximo tribunal se unieron para tumbar ese texto firmado el 20 de enero de 2025 por Trump al volver a la Casa Blanca. La justificación era que esos niños no estaban “sujetos a la jurisdicción” de Estados Unidos.
En su fallo, los jueces concluyeron que los niños nacidos en Estados Unidos de padres “presentes ilegalmente o temporalmente” son “ciudadanos por nacimiento en virtud de la Decimocuarta Enmienda” de la Constitución.
Los jueces recordaron que esa enmienda, adoptada en 1868, después de la Guerra de Secesión, sirvió para garantizar los derechos de los esclavos liberados y de sus descendientes.
Por lo tanto, “los niños nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentran en el país ilegalmente o de forma temporal están ‘sujetos a la jurisdicción’ de Estados Unidos y son ciudadanos desde su nacimiento”, indicaron.
Condena
El “derecho de suelo” se aplica en numerosos países occidentales: un bebé adquiere automáticamente la nacionalidad del país donde nació, aunque algunos Estados aplican restricciones.
Trump condenó de inmediato el fallo y pidió al Congreso, controlado por los republicanos, que lo ayude a aprobar uno de sus planes emblemáticos contra la inmigración.
“La Corte Suprema ratificó la ciudadanía por nacimiento, lo cual es una lástima para nuestro país, pero podemos compensarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación”, escribió el presidente Trump en su plataforma Truth Social.
turismo
Trump dice que EE. UU. vive lo que se conoce como “turismo de nacimiento”, es decir, que mujeres extranjeras dan a luz en suelo estadounidense para que sus bebes cuenten con un pasaporte del país.