• JUEVES 2
  • de julio de 2026

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Margolith Acho, heredera de la cultura kukama kukamiria, recibe orientación sobre parto saludable

Artesana y danzante en una maloca loretana, esta usuaria del Servicio de Acompañamiento a Familias de Cuna Más, espera a su cuarto vástago a quien enseña las tradiciones de su comunidad.

Margolith es artesana y danzante en la maloca (casa comunal y sagrada) del pueblo kukama. Aunque en este tiempo ha hecho una pausa para cuidar su salud y la de su bebé por nacer, cada semana recibe la visita domiciliaria de la facilitadora de Cuna Más, quien le brinda orientación para lograr un embarazo saludable, seguro y afectivo, promoviendo así el desarrollo infantil temprano desde la etapa de gestación.

“Mis padres son de raíces kukama, y yo sigo el legado de mis ancestros. Por eso, inculco a mis hijos las costumbres y tradiciones indígenas de mi pueblo. También elaboro artesanías que se exhiben en la maloca”, nos dice, mientras acaricia su vientre.


David Jacob será el menor de cuatro hermanos: Harry (23 años), Jesús Antonio (15) y Henry (6). Desde su penúltimo hijo, Margolith empezó a recibir orientación de la facilitadora, con quien aprendió la importancia de los controles prenatales, la vacunación, y la alimentación nutritiva para prevenir la anemia, así como el consumo de agua segura y la práctica diaria del lavado de manos.

“Gracias a Cuna Más, mi Henry es un niño feliz y muy inteligente, pues recibió estimulaciones de las facilitadoras y muchas enseñanzas. Espero que, de igual manera, con David Jacob la facilitadora nos acompañe. Ahora, ella (Riz Guerra) le habla y él responde con pataditas, ya reconoce su voz”, afirma.

Este logro no podría ser posible sin el importante rol que cumplen las facilitadoras, quienes, con dedicación y compromiso, recorren kilómetros para acompañar a las familias en la encomiable misión de la crianza. 


En el caso de Guerra, ella no duda en cruzar ríos para llegar a los hogares afiliados al programa social. Su orientación no solo permite promover una crianza saludable y feliz, sino también el respeto a las costumbres y tradiciones ancestrales de las comunidades indígenas de la Amazonía peruana. 

“Animamos a que las gestantes vayan al puesto de salud. También les recordamos constantemente, mediante mensajes, que tomen sus vitaminas y consuman solo agua segura, o que se laven las manos con frecuencia. A las gestantes las animamos a que conversen con sus bebitos, pues ayuda mucho a fortalecer el vínculo de amor que los une”, explica la facilitadora. 

Así como Margolith, otras 1500 gestantes reciben el acompañamiento de Cuna Más en la región Loreto. Y de acuerdo con las prioridades establecidas por la gestión de la ministra Lily Vásquez, el programa social continuará fortaleciendo las buenas prácticas de crianza, con el objetivo de lograr embarazos saludables, así como una primera infancia cada vez más segura y feliz.

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