• JUEVES 2
  • de julio de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

El fútbol suizo tiene quien le escriba: el fenómeno de Der Goalie bin ig


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


Der Goalie bin ig ("El portero soy yo"), publicada en 2010, dio a conocer internacionalmente al escritor Pedro Lenz y demostró que el balón también podía ser el punto de partida para una historia sobre la amistad, la lealtad y las segundas oportunidades.

La obra fue escrita originalmente en bernés, el dialecto alemán del cantón de Berna. Esa decisión no fue un detalle estilístico, sino uno de los rasgos que explican su éxito. 

Lenz construyó la narración con el ritmo del habla cotidiana y reprodujo la oralidad de los barrios populares. 

El propio autor ha explicado que escribe como habla la gente, aunque ese efecto de naturalidad exige un cuidadoso trabajo sobre el texto. 

La novela fue posteriormente traducida al alemán estándar y a otros idiomas, pero muchos críticos consideran que la versión original conserva una musicalidad difícil de trasladar.

Un portero que busca empezar de nuevo

El protagonista, conocido simplemente como "Goalie", acaba de salir de prisión tras cumplir un año de condena. Regresa a la pequeña ciudad donde creció decidido a abandonar las drogas, encontrar un empleo y rehacer su vida. 

Sin embargo, el pasado vuelve a alcanzarlo cuando descubre que algunas de las personas en quienes confiaba no eran quienes aparentaban ser.

Aunque el fútbol aparece en el título y en el apodo del personaje, la novela no gira alrededor de partidos ni campeonatos. 

El portero funciona más como una figura simbólica: alguien acostumbrado a resistir golpes y quedarse solo frente al peligro. Sobre esa base, Lenz desarrolla un relato de amistad, traiciones y redención ambientado en la Suiza de finales de los años ochenta.

Del dialecto al éxito nacional

Pedro Lenz nació en 1965 en Langenthal. Antes de dedicarse por completo a la literatura trabajó como albañil. 

En 1995 obtuvo la madurez por la vía de la educación para adultos y posteriormente cursó estudios de literatura española en la Universidad de Berna. Desde 2001 vive de la escritura como novelista, poeta, columnista y autor para radio y teatro.

Entre sus libros figuran Das Kleine Lexikon der Provinzliteratur (2005), Plötzlech hets di am Füdle (2008), Der Goalie bin ig (2010), Der Gondoliere der Berge (2015) y Di schöni Fanny (2016). 

Sin embargo, fue la historia del Goalie la que lo proyectó fuera de Suiza y lo convirtió en uno de los escritores más reconocidos del país.

Del libro al cine

El éxito editorial dio paso a una adaptación cinematográfica dirigida por Sabine Boss y estrenada en 2014. 

La propia Boss escribió el guion junto con Jasmine Hoch y el propio Pedro Lenz. La película, protagonizada por Marcus Signer en el papel de Goalie, obtuvo el Premio del Cine Suizo a la mejor película y otros galardones nacionales.

El crítico Michael Sennhauser, de la radiotelevisión pública suiza SRF, explicó que adaptar la novela parecía casi imposible porque el original dependía en gran medida de su "narrador en primera persona lacónico y poético" ("lakonisch-poetischen Ich-Erzähler").

 Para el crítico, la directora resolvió el reto sin intentar reproducir literalmente la estructura narrativa del libro.

Un fenómeno literario

El reconocimiento también se reflejó en las ventas. La editorial y la televisión pública suiza informaron que la novela alcanzó unos 20.000 ejemplares vendidos en Suiza, una cifra excepcional para un libro escrito en dialecto bernés. 

Ese éxito convirtió a Der Goalie bin ig en uno de los fenómenos recientes de la literatura suiza en lengua dialectal.

El crítico Markus Gasser, también de SRF, recomendó la obra como una puerta de entrada a la literatura escrita en dialecto. 

Definió al protagonista como "un Franz Biberkopf de la provincia helvética", en alusión al personaje creado por Alfred Döblin en Berlin Alexanderplatz, y destacó sus monólogos interiores lacónicos y la precisión de sus diálogos.