• VIERNES 3
  • de julio de 2026

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Transformación digital del transporte

Corea del Sur y Perú comparten el reto de garantizar una movilidad eficiente y segura.


Editor
Renzo Torres

Experto en gestión e ingeniería del transporte


La congestión vehicular, los accidentes de tránsito, las ineficiencias logísticas y la limitada disponibilidad de información en tiempo real afectan tanto a países desarrollados como a aquellos en vías de desarrollo.

En este escenario, los Intelligent Transportation Systems (ITS) se posicionan como una herramienta estratégica para optimizar la gestión del transporte mediante la integración de tecnología, infraestructura y análisis de datos.

Entre los países que han liderado la implementación de estos sistemas destaca Corea del Sur, cuyo modelo combina planificación estatal, innovación tecnológica y una sólida infraestructura vial. Durante una experiencia de intercambio técnico con la Korea Expressway Corporation, fue posible observar de manera directa cómo estos sistemas se articulan con la gestión de la infraestructura para mejorar la seguridad vial, optimizar el flujo vehicular y ofrecer información en tiempo real a los usuarios; como resultado, servicio exclusivo al conductor.

Resulta indispensable analizar las condiciones estructurales de cada país, como su población, tamaño territorial, economía e infraestructura de transporte.

Corea del Sur y Perú comparten el reto de garantizar una movilidad eficiente y segura, sus diferencias territoriales y demográficas marcan el punto de partida. El país asiático, con 100,363 km² y cerca de 52 millones de habitantes, presenta una densidad superior a 500 personas por km², mientras que Perú, con más de 1.28 millones de km² y una población de más de 34 millones, registra una densidad mucho menor, condicionada además por su compleja geografía.

A ello se suma una brecha económica significativa: Corea del Sur ha consolidado un modelo industrial basado en tecnología y manufactura avanzada, con un PBI cercano a los 1.8 billones de dólares; en contraste, Perú, con una economía de aproximadamente 318,000 millones, se sustenta principalmente en sus recursos naturales, especialmente la minería, junto a sectores como la agroexportación, pesca y servicios. Estas diferencias inciden directamente en la capacidad de ambos países para planificar, invertir y desarrollar infraestructura y tecnología aplicada al transporte.

La estructura de la red vial refuerza esta brecha. Corea del Sur cuenta con aproximadamente 110,714 kilómetros de carreteras altamente integradas, con estándares elevados de calidad, sistemas electrónicos de peaje, monitoreo permanente mediante sensores y cámaras, y centros de control de tráfico interconectados. Esta infraestructura, gestionada en gran parte por la Korea Expressway Corporation, permite una administración eficiente del tránsito, con detección temprana de incidentes y provisión de información en tiempo real. Por su parte, Perú dispone de una red más extensa, que supera los 175,000 kilómetros, acorde con su dimensión territorial; sin embargo, enfrenta desafíos en pavimentación, conectividad, mantenimiento e integración tecnológica.

En este contexto, la implementación de sistemas ITS representa una oportunidad estratégica para cerrar estas brechas, optimizar el uso de la infraestructura existente y fortalecer la seguridad vial, incluso, mediante interoperabilidad, la seguridad ciudadana. La experiencia surcoreana evidencia que su desarrollo requiere una visión integral que combine institucionalidad, tecnología y planificación.

Para el Perú, avanzar en una estrategia nacional de transporte inteligente, consolidar centros de control interconectados, incorporar el uso de datos y analítica para la gestión del tránsito y la prevención de accidentes, así como articular la red vial con los principales nodos logísticos, será clave para asegurar que el crecimiento de la infraestructura acompañe, de manera eficiente, la expansión del comercio y la movilidad.