• VIERNES 3
  • de julio de 2026

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Salud: los riesgos de decidir sin orientación profesional


Editor
Juan Carlos Infante

Director de la Facultad de Salud en Cibertec


Un estudio reciente de Ipsos para Cibertec revela que tres de cada diez limeños reconocen utilizar IA para identificar qué medicamento tomar, principalmente por la inmediatez y el fácil acceso a la información. Este comportamiento se produce en un contexto en el que la automedicación está ampliamente normalizada: cerca del 60% de los limeños consume medicamentos sin consultar previamente a un especialista.

Las consecuencias no siempre son evidentes en el corto plazo, pero pueden ser significativas. Errores en la dosificación, reacciones adversas, resistencia a los antibióticos o retrasos en diagnósticos oportunos son algunos de los riesgos asociados. A ello se suman conductas aparentemente inofensivas –como compartir medicamentos entre familiares o consumirlos sin verificar su fecha de vencimiento– que evidencian una brecha relevante en educación sanitaria.

El problema, entonces, no es solo el acceso a la información, sino también la forma en que se interpreta y se utiliza. La tecnología puede orientar y agilizar procesos, pero no reemplaza el criterio clínico ni el acompañamiento profesional. En salud, una decisión mal informada puede tener consecuencias más allá de lo inmediato.

En este escenario, el talento técnico en farmacia adquiere una relevancia cada vez más estratégica. Hoy se requieren profesionales con formación práctica y vocación de servicio, capaces de orientar al paciente sobre las indicaciones médicas, detectar señales de alerta y promover el uso responsable de los medicamentos desde un enfoque preventivo y cercano a la comunidad. Formar técnicos preparados no solo responde a la demanda laboral, sino también a una necesidad social: reduce riesgos asociados a la automedicación y fortalece decisiones informadas en la población.

El desafío hacia adelante no pasa únicamente por ampliar el acceso a servicios de salud o a nuevas tecnologías, sino por construir una cultura de cuidado basada en información responsable y acompañamiento adecuado. Porque en un entorno en el que las respuestas en salud están a un clic, la orientación profesional continúa siendo insustituible.