Derecho
En este contexto, la experta se formuló la interrogante ¿puede una empresa ser más productiva cuando cuida la salud mental de sus equipos? “La respuesta es sí”, recalcó.
“Cuando una organización protege el bienestar emocional de sus colaboradores, gana compromiso, creatividad y confianza. Lo que antes se veía como un asunto privado, hoy se entiende como una prioridad estratégica para construir negocios sostenibles y más humanos”, aseveró.
Consecuencias
Las cifras, dijo, son contundentes: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se pierden 12,000 millones de días laborales por depresión y ansiedad, con un costo cercano de un billón de dólares en productividad.
“En el Perú, un estudio de Bumeran y Combo (2025) revela que cerca del 40% de los trabajadores declara haber recibido un diagnóstico de salud mental. El dato preocupa, pero más preocupa lo que no hacemos frente a él”, alertó.
La gerenta de Cultura Corporativa de Protecta Security advirtió que esta situación se presenta porque seguimos normalizando cargas de trabajo excesivas, horarios interminables, inseguridad laboral, liderazgos poco empáticos u omitiendo conversaciones difíciles y transparente sobre el tema de salud mental.
“La realidad es que solo el 11% de los trabajadores señala que su empresa cuenta con políticas claras al respecto. Nadie tiene inmunidad cuando se trata de salud mental”, señaló.
Bernard planteó que, frente a este panorama, las empresas ejecuten acciones concretas y se dejen de lado los discursos. Es necesario “entender los riesgos psicosociales con encuestas y evaluaciones periódicas; formar líderes que reconozcan, que sepan escuchar y que conversen con empatía; dar claridad de roles, cargas equilibradas y flexibilidad real y ofrecer programas de asistencia, acceso a psicólogos y protocolos claros de reincorporación”, apuntó.