• DOMINGO 5
  • de julio de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Cabo Verde se fue del Mundial, pero nos dejó su música


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


Más allá del fútbol, el país volvió a ocupar titulares por otra vía de proyección internacional: su música, uno de los patrimonios culturales más reconocidos del Atlántico medio.

La gran figura de esa proyección es Cesária Évora (1941-2011), nacida en Mindelo y considerada la voz más emblemática de la morna. Su salto mundial llegó con La Diva aux pieds nus (1988) y se consolidó con Miss Perfumado (1992), donde la canción Sodade la convirtió en referencia global de la música criolla caboverdiana. En 2004 recibió el Grammy por Voz d’Amor, confirmando su alcance internacional.

Évora también llevó su repertorio a América Latina. Durante su gira internacional de los años 2000 ofreció un concierto en Lima (Perú), donde presentó en vivo su característico repertorio de morna y coladeira ante el público peruano, reforzando la circulación global de la música caboverdiana fuera del eje atlántico tradicional.

En la misma línea de expansión desde la diáspora aparece Beto Dias (1971), nacido en Tarrafal, isla de Santiago. Migró a los Países Bajos en su adolescencia y desde Europa consolidó una carrera ligada al llamado cabo-zouk, una adaptación caboverdiana del zouk caribeño. Su obra combina también coladeira y funaná, géneros de fuerte raíz popular en Cabo Verde, con un sonido orientado a las comunidades migrantes en Europa.

Antes de la internacionalización masiva de la música caboverdiana, el papel de Bana (1932-2013) fue decisivo. Instalado en Lisboa, se convirtió en una figura central de la morna y la coladeira, además de impulsar la grabación y difusión de artistas de la diáspora. Su influencia alcanzó a generaciones posteriores, consolidando una red musical entre Cabo Verde y Portugal que sería clave para la expansión global del género.

El caso de Mayra Andrade

Un caso distinto es el de Mayra Andrade (1985), nacida en La Habana, Cuba, hija de padres caboverdianos. Su carrera se desarrolló entre distintos países desde la infancia. En 2001 ganó los Juegos de la Francofonía y en 2006 lanzó Navega, su primer álbum internacional. A diferencia de la tradición más ortodoxa de la morna, su propuesta incorpora pop, jazz y afrobeat, con una estética contemporánea que la ha posicionado en festivales globales y circuitos de world music.