Central
El octogenario es natural de la comunidad Chaupibanda, uno de los cuatro pueblos de Quehue, adonde llegó a aprender el tradicional tejido en q’oya, una fibra vegetal que permite elaborar canastas, cestos, paneras, sogas, entre otros objetos, que luego comercializa en diferentes puntos de la provincia de Canas.
Mientras realiza su labor artesanal en el patio de su casa, el usuario de Pensión 65, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), explica que este material también es la base del gran puente que caracteriza a su región, el cual se renueva cada dos años con la participación de los representantes de cada localidad.
![]()
“Mi profesor Andrés Machaca me enseñó este saber en el colegio. Desde 1952 hago estas artesanías, que lo pueden comprar hoteles o restaurantes que quieran fomentar el turismo. Me pueden hacer pedidos a mi número, 973679610”, resalta don Constantino con mucho entusiasmo.
Siempre al servicio
Su amor y cariño por Quehue lo obligaron a dejar su comunidad para trabajar en la capital. “Tenía 20 años en ese entonces. Vine con mi esposa, Enriqueta Puma, para fortalecer nuestras costumbres”, recuerda el adulto mayor con los ojos humedecidos al recordar que el año pasado falleció su compañera de vida.
“Formamos un bonito hogar con tres hijos. Fue un gran impulso, incluso cuando llegamos al distrito, porque me animó a representar a las cuatro comunidades de Quehue: Ccollana, Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua”, relata.
Agrega que en esa época decidió postular como alcalde. Resultó ganador y se dedicó a su localidad.
![]()
“Una de las obras que dejé fue un tramo de la carretera que viene de Sicuani. Luego me dediqué a la crianza de ganado, vicuña, ovejas, y con su lana armaba bolsos o prendas de vestir. Y hasta la fecha impulso el armado del Q’eswachaka, con amigos que ya son maestros y sabios en esta costumbre”, enfatiza, mientras camina por la plaza, que tiene una recreación en miniatura del puente, y los exteriores de la Municipalidad de Quehue, recordando el rol que tuvo como guía de las cuatro comunidades que conforman su ancestral distrito.
Resiliencia
De regreso a su casa, donde tiene su pequeño taller, don Constantino se muestra más sensible por los recuerdos que pasan por su mente. “Me siento orgulloso de ser parte de la historia del distrito, y continuaré hasta que me den las fuerzas. Eso hubiera querido mi esposa, siempre pensando en la importancia de que nuestras tradiciones sigan”, reflexiona el usuario de Pensión 65, considerado en Quehue como una figura de resiliencia y esfuerzo.