• LUNES 6
  • de julio de 2026

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A ritmo de Haaland, Noruega eliminó a Brasil del mundial 

La pentacampeona firmó su peor participación en una copa del mundo desde 1990.

El denominado androide nórdico, con un cabezazo mortal y un zurdazo endemoniado (79’ y 90’), firmó la peor participación mundialista de la Canarinha desde Italia 1990, cuando también cayó en la ronda de los 16 mejores.

La irrupción desenfrenada de Haaland y compañía en el regreso de Noruega a un mundial por primera vez desde 1998 se llevó por delante los sueños de la generación de Vinícius Júnior y Endrick de llevar a casa un trofeo que se escapa una y otra vez desde 2002.

El adiós de Neymar

Neymar (90+10’), en la que seguramente fue su última participación mundialista, descontó desde el punto de penal. Pero el triunfo escandinavo no se habría producido sin las intervenciones del arquero Ørjan Nyland, pues salvó varias veces su portería cuando el gol parecía cantado. A los Auriverdes les falló la puntería porque Bruno Guimarães erró un penal en la primera mitad (13 minutos) y Endrick un mano a mano en la segunda etapa.

Los Auriverdes cedieron el dominio y apostaron al contragolpe, un planteamiento más digno de otro equipo y no de una selección pentacampeona del mundo.

De ese modo, los brasileños, que pretendieron obtener la victoria por el peso de su camiseta y de sus individualidades, acabaron viendo festejar a Noruega, una selección a la que no han podido vencer las cinco veces que la han enfrentado.

Ancelotti, técnico italiano de inmejorable palmarés, tuvo que ir a consolar a sus jugadores, especialmente a Vinicius, tendido en el césped con el pecho hacia el cielo tras el pitazo final.

“Estamos profundamente tristes porque el equipo, hasta ahora, no había hecho un mundial espectacular, pero sí un buen mundial”, dijo Ancelotti tras el partido.

Carletto insistió en que la eliminación ante los Vikingos Rojos es “el comienzo de nueva aventura” y apostó por seguir “trabajando, mejorando y encontrando nuevas ideas”.

“El trabajo realizado es bueno, pero el fútbol es así. Ahora hay que administrar la tristeza de una derrota, algo a lo que estoy bastante acostumbrado. Y vamos a administrar la derrota con un nuevo impulso”, prometió.

Tocado por Dios

Erling Haaland aseguró que su capacidad para convertir las pocas oportunidades que tiene es un “don de Dios”, y calificó el triunfo como el mayor de la historia de su país.

“Si tengo una o dos oportunidades, normalmente terminan en gol. No sé cómo lo hago, pero así es. Todo consiste en mantener la concentración. Me digo que la ocasión va a llegar”, explicó. Agregó: “Creo que estoy empezando a darme cuenta de que es un don de Dios que el balón entre perfectamente, pegado al poste. Es una locura”, afirmó el delantero de 25 años.