• MARTES 7
  • de julio de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Bélgica reflexiona sobre el fútbol: la selección vista por intelectuales


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


Investigadores, sociólogos e historiadores han encontrado en la selección nacional un laboratorio para analizar la identidad de un país dividido entre comunidades flamenca, francófona y germanófona.

El principal referente es el libro Soutenir l'équipe nationale de football, dirigido por los politólogos Jean-Michel De Waele y Frédéric Louault. 

La obra reúne estudios sobre la relación entre fútbol, política e identidad nacional y explica cómo el respaldo a los Diablos Rojos se convirtió en uno de los pocos símbolos compartidos por la sociedad belga.

El balón como objeto de estudio

Los ensayos sostienen que la selección nacional ha logrado algo poco frecuente en la historia contemporánea de Bélgica: despertar un sentimiento colectivo que trasciende las diferencias lingüísticas y regionales. 

Para los autores, vestir la camiseta roja representa una forma de pertenencia nacional más poderosa que muchos discursos políticos.

Acceso al libro

A estos estudios se suman investigaciones sobre la historia del fútbol belga y publicaciones dedicadas a clubes históricos como Royale Union Saint-Gilloise, RSC Anderlecht, Club Brugge y Standard de Liège. 

El periodista e historiador Raf Willems también ha publicado diversos libros que vinculan el desarrollo del fútbol con la evolución social e industrial de Flandes.

Mucho más que fútbol

Aunque el fútbol concentra la mayor atención mediática, no es el único deporte con fuerte arraigo popular en Bélgica. 

El ciclismo ocupa un lugar privilegiado gracias a pruebas históricas como el Tour de Flandes y Lieja-Bastoña-Lieja, mientras que el tenis alcanzó gran popularidad con las figuras de Justine Henin y Kim Clijsters.

También mantienen una importante presencia el motociclismo, el hockey sobre césped, el automovilismo y el ciclocrós. 

Esta diversidad deportiva explica por qué el fútbol, más que monopolizar la cultura popular, convive con otras disciplinas que forman parte de la identidad nacional.