• JUEVES 9
  • de julio de 2026

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Síndrome de Burnout: conoce las señales de este agotamiento causado por estrés laboral

Psicólogo de Sanitas Consultorios Médicos, advierte que este avanza de forma silenciosa y que reconocer sus síntomas puede evitar consecuencias graves en la salud física, emocional y laboral.

"Este síndrome no aparece de un día para otro, es resultado de meses, e incluso años de estrés acumulado sin el manejo adecuado. Lo preocupante es que muchas personas lo normalizan dentro de su rutina diaria y no lo reconocen como una condición que requiere apoyo profesional", señala José Chávez, psicólogo de Sanitas Consultorios Médicos.

El burnout no solo se refiere al estado de ánimo, sino también tiene efectos a nivel fisiológico. Su aparición activa determinadas regiones cerebrales que disparan los niveles de cortisol y adrenalina, lo que tiene consecuencias directas en múltiples sistemas del organismo: mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, debilitamiento del sistema inmunológico y alteraciones digestivas.

A largo plazo, ignorar o minimizar estos síntomas incrementa considerablemente la probabilidad de desarrollar depresión o trastornos de ansiedad. 

Frente a este escenario, el especialista comparte las señales más frecuentes que las personas suelen pasar por alto, ya sea por atribuirlas al cansancio cotidiano o por no reconocerlas como síntomas de alerta:

- Cansancio persistente que no desaparece con el descanso y que hace que la persona inicie el día con poca energía o sensación de agotamiento.

- Dificultad para concentrarse o tomar decisiones que antes resultaban sencillas, como priorizar tareas, responder correos o resolver problemas cotidianos en el trabajo.

- Irritabilidad o cambios de humor frecuentes que se mantienen en el tiempo y afectan la manera de relacionarse con otras personas.

- Sensación de distanciamiento o indiferencia frente a responsabilidades laborales que antes generaban motivación.

- Síntomas físicos recurrentes como dolores de cabeza, problemas digestivos, contracturas en el cuello y la espalda o bruxismo (apretar o rechinar los dientes), especialmente durante la noche.

- Insomnio o sueño no reparador de manera constante, caracterizado por dificultades para dormir o despertarse a mitad de la noche. 

- Cambios en el apetito, como comer en exceso alimentos altos en azúcar o carbohidratos o, por el contrario, experimentar una disminución marcada del interés por la comida.

Aunque cualquier persona puede desarrollar este síndrome, existen grupos que enfrentan un riesgo mayor. Los más afectados son los jóvenes: en el Perú, el 17% de la Generación Z (de 13 a 28 años) y el 14% de los millennials (de 29 a 44 años) reportan burnout constante. Estas generaciones son también las que señalan con frecuencia que la sobrecarga y el estrés laboral afectan su bienestar y rendimiento. 

Además, las personas expuestas a discriminación o exclusión en el trabajo, como aquellas con neurodivergencias e integrantes de la comunidad LGBTQ+, suelen presentar mayores niveles de desgaste ocupacional.

Entre los factores que contribuyen al desarrollo de este síndrome destaca la creciente hiper conectividad: dificultad para desconectarse fuera del horario laboral, las jornadas extendidas y la saturación digital han convertido la fatiga tecnológica en un factor de riesgo transversal a todas las industrias . 

¿Qué hacer?

Para proteger la salud mental y prevenir este problema, el psicólogo recomienda incorporar las siguientes medidas en la rutina diaria:

- Establecer límites digitales claros: definir horarios fijos de inicio y cierre de la jornada laboral y evitar revisar correos o mensajes fuera de ese tiempo.

- Organizar las tareas según los niveles de energía: dedicar los momentos de mayor concentración a las actividades más complejas y dejar las labores rutinarias para cuando la energía disminuya.

- Priorizar el sueño: dormir entre siete y ocho horas por noche es fundamental para que el cerebro y el cuerpo procesen y recuperen el estrés acumulado.

- Mantener actividad física regular: incluso 30 minutos de movimiento al día contribuyen a reducir los niveles de cortisol y mejorar el estado de ánimo.

- Cultivar espacios de desconexión: el tiempo libre dedicado a actividades placenteras no es un lujo, sino una necesidad fisiológica para la recuperación emocional.

- Buscar apoyo profesional a tiempo: si los síntomas persisten más de dos semanas, se debe consultar a un psicólogo.

"El burnout no es un signo de debilidad ni de falta de compromiso, es la señal de que el cuerpo y la mente han llegado a su límite. Reconocerlo a tiempo y buscar ayuda profesional es el acto de responsabilidad más importante que una persona puede tener consigo misma", concluye el especialista.

Dato

-Para contribuir con el acceso a salud de calidad y orientación preventiva, Sanitas Consultorios Médicos cuenta con especialistas en distintas áreas médicas para el acompañamiento y cuidado integral de sus pacientes. Más información en: www.sanitasperu.com


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