Opinión

Estratega Institucional
¿Cuáles son las ideas principales para reconstruir la confianza a la escala que lo requiere el país? Seguro cada comunicador del sector público tiene su lista propia. Aquí comparto mi lista de siete claves estratégicas para reconstruir la confianza de los peruanos:
1. La trinidad de la confianza
Se debe construir en tres dimensiones interconectadas: reputación, gestión de riesgos y servicio al ciudadano. Ignorar una de ellas es comprometer el futuro.
2. Conocer profundamente al ciudadano
No basta con reconocer que la comunicación estatal es deficiente y decir que “eso ya lo sabemos”. Hay que entender las motivaciones, expectativas y dolores de cada segmento social para diseñar estrategias auténticas y verdaderamente inclusivas. Esto pasa por escuchar al ciudadano.
3. La reputación como palanca estratégica
La reputación es un activo que genera valor sostenible y competitividad país. Debe gestionarse con la misma rigurosidad técnica que un balance financiero. Dejarlo al pronóstico del clima es una irresponsabilidad.
4. El rol directivo del comunicador
Los comunicadores no son ejecutores tácticos: son arquitectos de la confianza. Su participación en la Alta Dirección y en el diseño de la estrategia debe ser central, no periférica. Hay que escucharlos y darles su lugar.
5. Gestión de intangibles con visión de futuro
La confianza se cimienta en el largo plazo. Requiere consistencia, coherencia y una capacidad de anticipación frente a las constantes transformaciones sociales y políticas.
6. Equipos versátiles y resilientes
La confianza no se sostiene con estructuras burocráticas y rígidas. Exige equipos diversos, capaces de adaptarse a contextos volátiles y responder con agilidad.
7. La confianza como cultura transversal
No es un programa temporal ni una campaña publicitaria: debe permear cada decisión directiva, cada interacción en ventanilla y cada política pública. Solo así se convierte en una ventaja competitiva nacional.
En resumen, en la era de la inmediatez y del tsunami informativo, donde las fake news son el pan de todos los días, la confianza es el nuevo contrato social. El Estado y sus instituciones tienen la obligación indelegable de gestionarla como un pilar estratégico, al mismo nivel que la macroeconomía o la seguridad. Construir confianza no es un lujo ni mucho menos un gasto: es la condición indispensable para que el país retome el camino del desarrollo sostenible. Solo así lograremos que los ciudadanos de cada rincón de país –y también quienes nos miran desde fuera– creamos nuevamente en que un futuro compartido y próspero es posible en el Perú.