• LUNES 13
  • de julio de 2026

Editorial

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Avance de la inversión pública

El Ejecutivo comprende que este repunte del primer semestre de 2026 constituye una oportunidad de oro para consolidar un desarrollo territorial equitativo, asegurando que cada sol invertido fortalezca la calidad de vida.

El incremento de 7.9% en la inversión pública durante el primer semestre de este año, que alcanza una ejecución de 26,486 millones de soles, no representa un simple avance de la ejecución del gasto. Significa, en esencia, el pulso de un sector construcción que intenta insuflar oxígeno a un sistema que necesita recuperar su dinamismo con urgencia.

El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Rodolfo Acuña, revisó estas cifras e insistió en que este avance sostiene el crecimiento del territorio y convierte los impuestos en servicios tangibles para la población. Constituye una verdad innegable que el gasto oportuno resulta fundamental, pero el examen ciudadano no radica en abrir el grifo presupuestal, sino en garantizar que el agua llegue intacta al final de un desierto burocrático que suele asfixiar las mejores intenciones institucionales.

El desempeño semestral muestra una distribución que merece un análisis riguroso. Mientras el Gobierno nacional centralizó el gasto con 11,196 millones de soles, registrando un repunte notable de 38.9% en junio respecto a mayo, las regiones y los municipios asumieron la porción restante de la torta presupuestaria.

Los gobiernos regionales ejecutaron 6,676 millones de soles, avanzando 12.6%, mientras que las alcaldías sumaron 8,614 millones, con un incremento de 10.1%.

Las cifras son alentadoras sobre el papel y demuestran que el aparato subnacional intentó sacudirse de su tradicional letargo operativo. El ministro Acuña sostuvo que este despliegue descentralizado acerca la infraestructura vial, el saneamiento básico, la educación y la salud a los sectores más vulnerables de la geografía nacional.

No obstante, la experiencia histórica obliga a mantener un escepticismo saludable frente al entusiasmo en la ejecución.

El gran desafío de la gestión actual reside en evitar que esta inyección de capital se diluya en proyectos inconclusos o en expedientes técnicos deficientes que paralizan las obras a mitad de camino.

Una carretera a medio pavimentar o un hospital sin equipamiento médico son monumentos al desperdicio que socavan gravemente la confianza pública.

El acompañamiento técnico que ofrece la cartera económica debe abandonar su función puramente supervisora para convertirse en un escudo proactivo contra la ineficiencia regional. Las profundas brechas sociales de nuestro territorio no se cierran con promesas firmadas en actas, sino con la entrega oportuna de planes viables.

El Ejecutivo comprende que este repunte del primer semestre de 2026 constituye una oportunidad de oro para consolidar un desarrollo territorial equitativo, asegurando que cada sol invertido fortalezca la calidad de vida y siembre las bases firmes de una prosperidad colectiva que la ciudadanía del país lleva demasiado tiempo esperando.