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La victoria de los ingleses; en Boston contra Noruega, y la de Argentina; en Kansas, frente a Suiza, completaron unas semifinales a las que han llegado las cuatro selecciones que las casas de apuestas situaban en los cuatro primeros puestos a la hora de elegir un ganador antes del torneo.
Cuatro selecciones que saben lo que es ganar un mundial, situación que solo se ha dado en otras dos ocasiones: en México 1970, cuando disputaron las semifinales Brasil contra Uruguay e Italia frente a Alemania; y en Italia 1990, cuando los anfitriones jugaron frente a Argentina y los alemanes contra Inglaterra.
Vecinos y rivales
Francia, campeona en 1998 y 2018, se mostró como la selección más fuerte del torneo y ante Marruecos, en cuartos, volvió a recuperar las sensaciones que había perdido en la ronda previa frente a Paraguay. Cuenta con un abanico ofensivo como ningún otro equipo, con Kylian Mbappé y Ousmane Dembelé en estado de gracia. Desde Rusia 2018, el único partido que ha perdido en una Copa del Mundo ha sido la final de Catar 2022, contra Argentina.
España, ganadora de la copa en 2010, con Mikel Merino como héroe, ha sobrevivido a tensos partidos frente a Portugal y Bélgica, pero ha llegado donde se esperaba y va sumando efectivos en un mundial al que llegó sin extremos. Es la única selección que le ha ganado un partido oficial a Francia en los últimos dos años (2-1 en la semifinal de la Eurocopa 2024 y 5-4 en la semifinal de la Liga de Naciones 2025).
Deudas por saldar
Convertidos en un clásico del fútbol mundial desde hace 40 años, cuando Diego Maradona inventó la “mano de Dios” y el “gol del siglo”, los Argentina-Inglaterra trascienden el ámbito futbolístico para convertirse en un acontecimiento sociopolítico en el que entra en juego el recuerdo de la guerra de las Malvinas.
Inglaterra, campeona en 1966, encontró en el dúo Harry Kane-Jude Bellingham (autores de 12 de los 13 goles del equipo) la solución a todos sus problemas.
Argentina, monarca en 1978, 1986 y 2022, va sobreviviendo de partido en partido y le costó resolver en la prórroga ante Suiza, que jugó con 10 por la expulsión de Breel Embolo. Deja dudas, pero ya está en semifinales y con cada prueba refuerza su confianza.