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Casi un mes después de que Estados Unidos e Irán firmaran un memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra en Medio Oriente, ambas partes reanudaron los combates, con repercusiones en toda la región.
Nuevo ataque
El ejército estadounidense confirmó una nueva “ola de ataques” este miércoles; una andanada que duró 90 minutos.
Jadijeh, una iraní entrevista por periodistas desde París, siente que los efectos de la guerra estarán presentes “durante largo tiempo”.
“Dios no lo quiera, pero si la guerra se intensifica, quizás pasen varias generaciones antes de que podamos recuperarnos”, afirmó desde la provincia de Sistán y Baluchistán, situada al este del estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con extender los ataques la próxima semana para golpear centrales eléctricas y puentes, a no ser que Teherán vuelva a la mesa de negociaciones.
La disputa por el estrecho de Ormuz, una vía navegable crucial para el tránsito mundial de petróleo y gas, ha sido el principal detonante de los nuevos combates y el reinicio del bloqueo naval.
Los enfrentamientos retomados el 7 de julio, después de unos ataques a barcos en el Golfo atribuidos a Irán, socavan los esfuerzos diplomáticos para aplicar el protocolo de acuerdo firmado en junio, que ratificaba el alto el fuego concluido en abril.
De momento, los ataques no afectan a la capital, Teherán, ni a las instalaciones petroleras y de gas del Golfo.
Israel, que desató la guerra junto con Estados Unidos el 28 de febrero, no se unió a las nuevas hostilidades.
Ojo por ojo
El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que un memorando de entendimiento solo tiene sentido cuando sus cláusulas son válidas y se están aplicando.
“De lo contrario, si la República Islámica de Irán no va a obtener ningún beneficio de este texto, entonces, basándonos en la política de ‘ojo por ojo’ que he mencionado anteriormente, no tenemos ninguna razón para adherirnos a dicho acuerdo”, afirmó.
La ciudad portuaria de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear de Irán, fue nuevamente atacada por Estados Unidos, según la agencia de noticias Irna.
ONU alarmada por medida
Además del impacto en el comercio mundial de hidrocarburos, la ONU se alarmó por las “graves consecuencias socioeconómicas y humanitarias” del bloqueo de esta “ruta de paso esencial de la que dependen millones de personas” para la comida, los medicamentos y otros productos de primera necesidad.
Los Guardianes de la Revolución afirmaron que el estrecho “permanecería cerrado hasta que Estados Unidos ponga fin a sus actos de agresión”, y mencionaron el posible cierre “de otras vías de exportación de petróleo y gas” que benefician a EE.UU. y sus aliados. Se teme otro aumento del precio del petróleo en el mundo.