Opinión
Embajador de Rusia en el Perú
La Unión Soviética, que había establecido relaciones diplomáticas con el Perú el 1 de febrero de 1969, decidió brindar urgente auxilio humanitario al pueblo amigo. Se despachó al Perú un contingente de militares, ingenieros y personal médico, acompañado por un grupo de 55 jóvenes voluntarios, quienes a lo largo de tres meses brindaron atención médica a los damnificados por el sismo, incluso en un complejo panorama epidemiológico. Asimismo, llevaron a cabo labores de búsqueda y salvamento en áreas montañosas de complicado acceso, participaron en la reconstrucción de los poblados arrasados.
Con tales propósitos, se dispuso por primera vez un puente aéreo transatlántico. Aviones de transporte militar soviéticos “Antei” trasladaron al Perú tres helicópteros Mi-8 (que luego fueron donados al país), alrededor de 60 toneladas de equipamiento, ambulancias, insumos médicos y fármacos, carpas, prendas abrigadoras y otros suministros. Los especialistas soviéticos instruyeron a pilotos y rescatistas peruanos, así como capacitaron a cientos de voluntarios locales en la prestación de primeros auxilios.
En Huaraz se montó un hospital de campaña militar, que más tarde fue donado al gobierno peruano. Se realizaron más de 32,000 consultas médicas, cerca de 1,000 hospitalizaciones y se vacunó a 90,000 personas. En Yungay, una ciudad prácticamente eliminada en aquel entonces del mapa por un alud de tierra, se edificaron viviendas prefabricadas con estructuras traídas desde la URSS, equipadas con todos los electrodomésticos necesarios.
El 18 de julio de 1970, durante la misión humanitaria soviética, se produjo una tragedia: un avión de transporte An-22 se estrelló en el Atlántico Norte.
A bordo viajaban 16 tripulantes y 6 trabajadores del hospital. En honor de los fallecidos, se levantaron estelas en el cementerio Novodévichi de Moscú y en el terreno del hospital de Huaraz. También se instaló una placa conmemorativa en el complejo “Campo Santo” en Yungay.
Cada año, en el aniversario de aquellos trágicos sucesos, representantes de Rusia visitan el departamento de Áncash para realizar ceremonias en memoria de las víctimas peruanas y los rescatistas soviéticos. Los eventos conmemorativos asimismo se organizan en Moscú, con la participación de los funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y diplomáticos peruanos.
En Rusia se valora profundamente el respeto y cuidado con que el pueblo peruano preserva la memoria de la solidaridad, la ayuda mutua y la abnegación demostrada por nuestros países. Los acontecimientos de aquellos años, llenos de gestos de heroísmo, sacrificio y fraternidad en los momentos más difíciles, sentaron una base inquebrantable para las relaciones de una sincera amistad y entendimiento mutuo entre Rusia y el Perú, sirviendo de referente perdurable para las generaciones futuras.