Opinión

Ministro de Energía y Minas
La experiencia empresarial demuestra que las organizaciones que no anticipan los cambios tecnológicos terminan perdiendo competitividad. Con esta visión, la Resolución Ministerial N.° 188-2026-Minem/DM establece las bases para impulsar la transformación de las empresas distribuidoras hacia una Utility 4.0.
La implementación del Sistema de Medidores Inteligentes constituye el punto de partida para convertir la red eléctrica en una plataforma digital capaz de generar información en tiempo real, automatizar procesos y mejorar la toma de decisiones. El objetivo es pasar de una red reactiva a una infraestructura inteligente, capaz de anticipar eventos, integrar recursos energéticos distribuidos y ofrecer un servicio más confiable, eficiente y sostenible.
Esta transformación se sustenta en seis pilares estratégicos. El primero corresponde a las Operaciones Autónomas y Resilientes, mediante la incorporación de automatización, monitoreo e inteligencia artificial para reducir interrupciones y mejorar la continuidad del servicio. El segundo pilar impulsa la Transición Energética y los Recursos Energéticos Distribuidos (DER), promoviendo la integración de generación distribuida, almacenamiento de energía y movilidad eléctrica.
El tercer pilar busca consolidar un Cliente Digital y Nuevos ingresos, fortaleciendo la relación entre las empresas y los usuarios mediante servicios digitales, atención omnicanal y nuevos modelos de negocio. El cuarto pilar se enfoca en la Gobernanza de Datos, Inteligencia Artificial y Automatización, donde la información se convierte en el principal activo estratégico para optimizar operaciones, anticipar la demanda y reducir pérdidas.
El quinto pilar considera la Ciberseguridad y el Gobierno Digital, fundamentales para proteger la infraestructura crítica y garantizar la continuidad del servicio (por ejemplo, adoptar arquitecturas como Zero Trust).
El sexto pilar reconoce la importancia del Talento, la Cultura y la Gestión del Cambio, entendiendo que ninguna transformación tecnológica será sostenible sin profesionales preparados y una cultura organizacional orientada a la innovación.
La convergencia entre infraestructura, datos, automatización y talento humano permitirá transformar la distribución eléctrica en un ecosistema digital, resiliente y sostenible. La transición hacia una Utility 4.0 no solo mejorará la eficiencia operativa y la competitividad del país, sino que también elevará la calidad de vida de los ciudadanos mediante un servicio eléctrico más seguro, confiable y centrado en las personas.