• SÁBADO 25
  • de julio de 2026

País

FOTOGRAFIA
labor del Programa Nacional Warmi Ñan del MIMP

Prevención y atención contra la violencia en las zonas rurales

Con pertinencia cultural, llegan a comunidades nativas e indígenas.

Cada día, profesionales del Servicio de Atención Rural (SAR) viajan horas y días para proteger a quienes viven lejos de la ciudad, pero tienen el mismo derecho a vivir sin violencia. “Es un servicio especializado que habla las lenguas de las comunidades, comprende su cultura y construye confianza. Esa cercanía permite que mujeres, niños y adolescentes tengan acompañamiento y una oportunidad para salir del círculo de la violencia”, recalca la directora ejecutiva del Programa Nacional Warmi Ñan del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp), Patricia Garrido.

El SAR nació para responder a una realidad distinta, pues la violencia en zonas rurales enfrenta barreras geográficas, culturales y lingüísticas. Desde mayo de 2023, mediante la Resolución Ministerial N.° 197-2023-Mimp, el SAR se consolidó en un servicio especializado con enfoque intercultural que fortalece la prevención, atención y protección frente a la violencia, en el marco de la Ley N.° 30364.

 
En la actualidad, cuenta con 68 equipos especializados distribuidos en 23 regiones del país. Su trabajo combina cuatro grandes líneas de acción: atención integral (psicológica, social y legal), fortalecimiento de los servicios locales de protección y justicia, desarrollo de capacidades de lideresas, y consolidación de redes comunitarias de vigilancia y prevención.

Desde el SAR Vilcabamba, en Cusco, Catalina Conisia Huamani conoce de memoria los caminos que recorren las comunidades. Desde 2019 trabaja como gestora local, y asegura que el esfuerzo físico para llegar a las zonas nunca fue un obstáculo. “Me hace feliz saber que estoy previniendo a más mujeres”, afirma.

Jornadas en colegios

En las escuelas enseñan a reconocer señales de alerta con el “Semáforo de la violencia”, en las radios municipales hablan en la lengua nativa para llegar a la población, desarrollan acciones preventivas y promueven nuevas masculinidades.

Durante cada jornada preventiva, Catalina repite una frase en quechua: “Ama upallakuychu, manan sapaykichu kanki, noqayku yanapasaykiku”, que en castellano significa “No te calles. No estás sola. Nosotros te ayudaremos”.

En el SAR Imaza, en Amazonas, el abogado comunitario José Tenorio Díaz trabaja desde hace ocho años en territorio awajún, donde los desplazamientos se realizan vía fluvial. “Trabajar aquí me cambió la forma de entender la justicia”, señala.

Recuerda que uno de los primeros casos que atendió implicó viajar durante cinco días hasta una comunidad donde una niña era víctima de violencia. “Cuando llegamos, la comunidad estaba reunida y, al inicio, no fue sencillo intervenir. Con diálogo logramos rescatar a la menor y ponerla a buen recaudo”, contó. Además del patrocinio legal, José desarrolla capacitaciones permanentes con autoridades comunales y operadores de justicia.

Uno de los mensajes que simboliza el trabajo realizado por el SAR Imaza es “Amek pujasme juwi batsatji yaimku”, que en castellano significa “No estás sola. Estamos para ayudarte y acompañarte”. 

Innovar para prevenir

En el distrito de Cañaris, Lambayeque, la profesional comunitaria Katherine Monje Cortez apuesta por metodologías innovadoras para trabajar con niños y adolescentes. Con actividades participativas, buscan que la población conozca sus derechos y los servicios de atención. Una de las experiencias que mejores resultados obtuvo fue la actividad “La búsqueda de los derechos perdidos”, en la cual estudiantes recorren su comunidad para identificar las instituciones que protegen sus derechos.

El equipo atiende 122 caseríos, donde cerca del 70% de la población habla quechua costeño. Por ello, parte de los profesionales domina esa lengua y otros continúan aprendiéndola.


Datos

*En la actualidad, el SAR tiene una cobertura permanente en 49 provincias, mediante 65 servicios fijos que intervienen en 72 distritos rurales y 162 comunidades. A ello se suma la oferta itinerante desarrollada en coordinación con el Programa PAIS, que llega periódicamente a 203 comunidades rurales e indígenas de Loreto, Puno y Ucayali.

*Su presencia también permitió fortalecer la Estrategia Rural Multisectorial en 64 distritos rurales, suscribir convenios con gobiernos locales y llegar a 26 pueblos indígenas reconocidos por el Ministerio de Cultura.

*Además, el servicio cuenta con protocolos especializados, guías de actuación e instrumentos técnicos para responder en casos de violencia hacia las mujeres e integrantes del grupo familiar.