• DOMINGO 26
  • de julio de 2026

Editorial

FOTOGRAFIA

Relaciones con Venezuela

El retorno de las relaciones consulares significa una separación de las desavenencias ideológicas y políticas ante las necesidades concretas de una enorme comunidad.

Además, el gobierno de Caracas siempre alentó la integración regional y por años fue uno de los más entusiastas miembros de la Comunidad Andina. Luego de que la Cancillería peruana cuestionara el proceso electoral de 2024, el gobierno de ese país decidió romper relaciones diplomáticas.

Venezuela vive hoy el inicio de un proceso de cambio político y busca restablecer nexos con varios países. En este contexto, la noticia de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores sobre la reactivación progresiva de las relaciones consulares como primer paso para el restablecimiento pleno de los vínculos entre el Perú y Venezuela es una buena noticia para ambos pueblos porque podemos atender problemas compartidos como la migración y la seguridad transnacional.

Los más beneficiados serán los venezolanos que viven en nuestro país. La Superintendencia Nacional de Migraciones y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) estiman que hay alrededor de 1.5 millones de miembros de dicha comunidad.

Muchos de ellos enfrentan serios problemas consulares porque no pueden obtener los documentos oficiales de partidas de nacimiento, antecedentes penales, pasaportes, que son necesarios para legalizar y regularizar su situación migratoria o postular a un empleo. Lo mismo sucede con el problema de la apostilla y la homologación de los títulos universitarios. Varios profesionales venezolanos no pueden ejercer su especialidad en el mercado peruano por falta de este valioso documento.

Otro servicio consular que puede brindar Caracas a sus ciudadanos es la asistencia y protección en caso de atención humanitaria urgente, trámites de repatriación o casos de vulnerabilidad.

Un segundo problema compartido que podrá ayudar a la reinstauración de las relaciones consulares está relacionado con la lucha contra el crimen organizado transnacional que azota a gran parte del continente.

Grupos como el Tren de Aragua, Los Gallegos, Los Hijos de Dios actúan en redes en distintos países y obtener los antecedentes penales de posibles miembros de estas bandas delictivas ayudará a detectar sus potenciales acciones delictivas en nuestro territorio. Ante una amenaza transnacional, la única respuesta debe ser la cooperación policial de toda la región por la seguridad ciudadana.

El retorno de las relaciones consulares significa una separación de las desavenencias ideológicas y políticas ante las necesidades concretas de una enorme comunidad. Además, prioriza la gobernanza migratoria ante el conflicto diplomático al ayudar a realizar un proceso ordenado y legal de los venezolanos en nuestro país.