• SÁBADO 25
  • de julio de 2026

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El Niño: prevenir para proteger el agro


Editor
Rubén Carrasco

Director ejecutivo de CultiVida


Cada evento extremo evidencia que seguimos reaccionando ante la emergencia en lugar de prepararnos para prevenirla.

Hoy, el desafío es mayor. El cambio climático está modificando la intensidad y frecuencia de estos fenómenos, generando condiciones que favorecen la proliferación de plagas y enfermedades que amenazan la productividad agrícola y comprometen la seguridad alimentaria del país.

El agro es uno de los principales motores de la economía nacional.

Más del 70% de los alimentos que consumen los hogares proviene de la agricultura familiar, por lo que cualquier alteración en la producción afecta los ingresos de los agricultores, el abastecimiento y los precios de los alimentos.

Durante un fenómeno El Niño de gran magnitud, las pérdidas no se producen únicamente por inundaciones o desbordes de ríos.

También aumentan insectos, hongos, bacterias y otras enfermedades que afectan cultivos estratégicos como arroz, maíz, papa, café, banano, frutales y hortalizas. Si estas amenazas no son detectadas y controladas oportunamente, sus efectos pueden extenderse durante varias campañas agrícolas.

El país necesita fortalecer una visión preventiva. Esperar a que aparezcan las emergencias ya no es suficiente.

La experiencia demuestra que cada sol invertido en prevención evita costos mucho mayores en reconstrucción, recuperación de cultivos y atención de desastres.

Desde CultiVida proponemos impulsar un Plan Nacional de Preparación Fitosanitaria frente al fenómeno El Niño, como una política pública permanente que fortalezca la resiliencia del sector agrario mediante el trabajo articulado entre el Estado, la academia, los gobiernos regionales, las organizaciones de productores y el sector privado.

Este plan debe considerar cinco ejes estratégicos: implementar un sistema nacional de alerta temprana que integre información climática y fitosanitaria; fortalecer la vigilancia permanente en las principales zonas agrícolas; promover el manejo integrado de plagas y las buenas prácticas agrícolas; garantizar la disponibilidad oportuna de insumos y herramientas para responder ante emergencias sanitarias; y consolidar una gobernanza que permita coordinar acciones preventivas entre las instituciones responsables del sector.

Desde CultiVida contribuimos a este objetivo capacitando cada año a miles de productores, promoviendo el Manejo Integrado de Plagas, las Buenas Prácticas Agrícolas y el programa Campo Limpio para la gestión responsable de envases vacíos de agroquímicos, en alianza con instituciones públicas, universidades y organismos internacionales.

Invertir en prevención no es un gasto. Es la decisión más inteligente para proteger nuestra agricultura, garantizar la seguridad alimentaria y fortalecer la capacidad del Perú para enfrentar los desafíos que impone el cambio climático.