Economía
La Habana, Cauba AFP
Licencias
Distribución de gasolina, servicios farmacéuticos y ópticos, residencias de ancianos, terminales de pasajeros y carga, instalaciones portuarias, importación de vehículos, energías renovables y operaciones petroleras y mineras (bajo ciertas condiciones): ramas enteras de la economía están ahora abiertas al sector privado, según comunicados oficiales difundidos por los medios estatales.
El Gobierno comunista redujo drásticamente el número de actividades prohibidas a las empresas privadas después de que el Parlamento aprobara el 18 de junio el paquete de 176 medidas a favor de la economía de mercado.
Las nuevas regulaciones amplían “de manera considerable el espectro de acción para los emprendedores y empresarios privados”, según los medios estatales.
Sobreviviendo
Ana Diego, una cubana de 66 años que tuvo que volver a emplearse en la empresa estatal de la que se había jubilado para poder sobrevivir, también ve positivo el anuncio oficial. “Todo el mundo sabe que en este momento nosotros estamos subsistiendo por las mipymes (pequeñas y medianas empresas privadas)”, explicó.
“Hay que buscar alguna solución, porque la realidad es que la gente está sin medicamentos, sin alimentos”, apunta.
Excepciones
La atención sanitaria seguirá siendo una “responsabilidad del Estado” y “la actividad médica [...] continúa garantizada a la población con servicios hospitalarios gratuitos”.
La educación, otro de los pilares de la revolución que ha sido castigado por la crisis económica, también continúa siendo competencia del sector público, aunque con una apertura para guarderías, clases de idiomas y tutorías.
Los medios de comunicación, las telecomunicaciones, la seguridad y la defensa, así como la industria del tabaco seguirán bajo control estatal.