IA y toma de decisiones: ¿qué debes considerar para usar sus respuestas con criterio y responsabilidad?
Atención, usuarios.
Según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, el pensamiento analítico es considerado una habilidad esencial por el 69% de los empleadores encuestados, posicionándose como la competencia más valorada a nivel global. Este hallazgo refuerza la importancia de habilidades como comprender problemas, evaluar alternativas y tomar decisiones informadas en un entorno impulsado por la IA.
Así, existen cinco elementos clave para aprovechar mejor el potencial de la inteligencia artificial:
Entender el problema antes de buscar una respuesta. La IA puede ofrecer múltiples soluciones, pero primero es necesario tener claridad sobre qué necesidad se busca resolver.
Definir el objetivo. Más allá de obtener una respuesta, es importante definir qué cambio o mejora se espera conseguir. Tener claro el objetivo permite enfocar mejor los esfuerzos y evaluar si una propuesta cumple con lo que se necesita.
Dar contexto. Las mejores respuestas surgen cuando la IA comprende el escenario completo. Incorporar antecedentes, aprendizajes, restricciones y detalles relevantes ayuda a generar soluciones más útiles y aplicables.
Hacer preguntas específicas. La calidad de las respuestas depende en gran medida de la calidad de las preguntas. Mientras más clara sea la necesidad, el objetivo o el desafío planteado, más útil será la solución propuesta por la inteligencia artificial.
Aplicar criterio humano. Una vez que la IA brinda las respuestas, la relevancia sigue estando en las personas: evaluar qué soluciones son viables, pertinentes y capaces de generar un impacto positivo en quienes las utilizarán.
Esta premisa fue puesta en práctica durante la IA Hackathon organizada por Pacífico Seguros y la Universidad del Pacífico, que reunió a más de 60 talentos universitarios distribuidos en 17 equipos para resolver desafíos relacionados con la democratización de la IA, la creación de contenido y la experiencia del cliente.
Y es que, aunque los retos tenían un fuerte componente tecnológico, el principal desafío consistió en identificar necesidades concretas y diseñar soluciones capaces de generar valor para las personas y empresas. Porque en una normalidad donde el 95% de los universitarios utiliza inteligencia artificial para sus actividades académicas (según estudios de uDocz), el pensamiento crítico para identificar el problema, definir el objetivo y elegir la mejor solución sigue siendo una importante tarea humana.