Cultural
La obra lleva un prólogo del crítico literario Ricardo González Vigil, quien destaca la comunión de la poesía de Arroyo con el cosmos y encuentra resonancias de Fray Luis de León.
González Vigil resalta el poema “Vibra el cosmos”, donde el autor contempla las constelaciones y galaxias y expresa su búsqueda de horizontes eternos. La segunda parte del libro está dedicada al amor y a la mujer.
Bajo el título “Bolero”, reúne poemas sobre el deseo, la fascinación y la memoria amorosa. Entre ellos figura “Mujer”, que presenta a la figura femenina como objeto de deseo y contemplación.